From the Guidelines
Pacientes con un riesgo leve de eventos cardiovasculares adversos perioperatorios generalmente requieren un manejo mínimo especializado más allá del cuidado anestésico estándar. Estos pacientes pueden proceder con la cirugía sin pruebas cardiacas adicionales o intervenciones cardiovasculares específicas. El manejo estándar incluye mantener la estabilidad hemodinámica con una titulación cuidadosa de agentes anestésicos, monitorear signos vitales, incluyendo electrocardiograma continuo, presión arterial, saturación de oxígeno y dióxido de carbono espirado al final de la expiración [ 1 ]. La gestión de fluidos intraoperatorios debe guiarse por el estado cardiovascular basal del paciente y los requisitos quirúrgicos. Los beta-bloqueantes deben continuarse perioperatoriamente si el paciente ya los está tomando, pero iniciar nuevos beta-bloqueantes solo para la reducción del riesgo perioperatorio no se recomienda para pacientes de bajo riesgo. La aspirina y otros agentes antiplaquetarios pueden continuar o suspenderse según el riesgo de sangrado en lugar de preocupaciones cardiacas. Postoperatoriamente, la movilización temprana, el control adecuado del dolor y la reanudación de los medicamentos cardiovasculares de base son importantes. Este enfoque se justifica porque las pruebas o intervenciones innecesarias en pacientes de bajo riesgo no proporcionan beneficios mientras potencialmente causan daños a través de retrasos en el tratamiento, complicaciones de procedimientos adicionales o efectos adversos de medicamentos [ 1 ].
Algunos puntos clave a considerar en el manejo de estos pacientes incluyen:
- La evaluación preoperatoria debe centrarse en identificar factores de riesgo para eventos cardiovasculares adversos, como la enfermedad coronaria estable, la insuficiencia cardíaca, la enfermedad valvular o las arritmias [ 1 ].
- La estimación del riesgo perioperatorio de eventos adversos cardiacos mayores (MACE) se puede realizar utilizando calculadoras de riesgo como la del Colegio Americano de Cirujanos NSQIP o incorporando el Índice de Riesgo Cardíaco Revisado (RCRI) con una estimación del riesgo quirúrgico [ 1 ].
- Si el paciente tiene un riesgo bajo de MACE (<1%), no se necesitan pruebas adicionales y el paciente puede proceder con la cirugía [ 1 ].
- La capacidad funcional del paciente, evaluada mediante escalas como el Índice de Actividad de Duke (DASI), puede ayudar a determinar la necesidad de pruebas adicionales o intervenciones [ 1 ].
From the Research
Manejo de Pacientes con Riesgo Leve de Evento Cardiovascular Adverso Perioperatorio
En anestesiología, el manejo de pacientes con riesgo leve de evento cardiovascular adverso perioperatorio implica varias consideraciones y estrategias para minimizar el riesgo de complicaciones cardiacas durante y después de la cirugía. A continuación, se presentan algunos puntos clave relacionados con el manejo de estos pacientes:
- Uso de medicamentos antiplaquetarios: Según 2, la terapia antiplaquetaria para la prevención primaria de eventos cardiovasculares debe suspenderse generalmente 7 a 10 días antes de la cirugía para evitar aumentar el riesgo de sangrado, a menos que el riesgo de un evento cardíaco adverso mayor supere el riesgo de sangrado.
- Uso de beta-bloqueantes: Los beta-bloqueantes se recomiendan para pacientes que ya los están recibiendo, y es razonable considerar iniciar la terapia en pacientes con enfermedad coronaria conocida o sospechada fuertemente, o que están en alto riesgo de eventos cardíacos perioperatorios y se someten a procedimientos con alto riesgo de complicaciones cardiovasculares 2, 3.
- Uso de estatinas: La terapia con estatinas a largo plazo debe continuarse perioperatoriamente o iniciarse en pacientes con indicaciones clínicas que no están recibiendo estatinas 2, 4, 5. Las estatinas han demostrado reducir los eventos cardiovasculares adversos en pacientes sometidos a cirugía no cardíaca.
- Manejo de la hipertensión: Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y los bloqueadores de los receptores de angiotensina (BRA) generalmente pueden continuarse perioperatoriamente si los pacientes están hemodinámicamente estables y tienen buena función renal y niveles de electrolitos normales 2, 6.
- Evaluación del riesgo cardíaco: La evaluación del riesgo cardíaco es crucial en el manejo de pacientes con riesgo de evento cardiovascular adverso perioperatorio. El índice de riesgo cardíaco revisado de Lee puede utilizarse para cuantificar el riesgo cardíaco 3.
Consideraciones Adicionales
Es importante tener en cuenta que cada paciente es único, y el manejo debe personalizarse según las necesidades y el perfil de riesgo individual. La comunicación efectiva entre el anestesiólogo, el cirujano y otros profesionales de la salud es esencial para garantizar un manejo óptimo del paciente. Además, es fundamental seguir las guías clínicas actuales y las recomendaciones basadas en la evidencia para minimizar el riesgo de complicaciones cardiovasculares perioperatorias.