From the Guidelines
Para un paciente con hipertensión, diabetes tipo 2, hiperglucemia, dislipidemia, función renal deteriorada y edema, se recomienda un régimen de medicación que aborde todas las condiciones mientras se minimizan las interacciones adversas. La terapia antihipertensiva de primera línea debe incluir un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) (como lisinopril 10-40 mg diarios) o un antagonista del receptor de angiotensina (ARB) (como losartán 50-100 mg diarios), que ofrecen efectos renoprotectores y reducen la proteinuria 1. Para el manejo de la diabetes, la metformina debe usarse con precaución con ajuste de dosis según la función renal (500-2000 mg diarios dependiendo del eGFR), mientras que los inhibidores del cotransportador de glucosa 2 (SGLT-2) (como empagliflozina 10-25 mg diarios o dapagliflozina 5-10 mg diarios) son particularmente beneficiosos ya que reducen el riesgo cardiovascular, mejoran los resultados renales y ayudan a manejar el edema a través de su efecto diurético 1. Los agonistas del receptor de glucagón-like péptido 1 (GLP-1) (como semaglutida 0,25-1 mg semanal) pueden abordar tanto la hiperglucemia como promover la pérdida de peso. Para la dislipidemia, la terapia con estatinas de intensidad moderada (atorvastatina 10-20 mg o rosuvastatina 5-10 mg diarios) es adecuada. Los medicamentos que deben evitarse incluyen los AINE que pueden empeorar la función renal y el control de la presión arterial, las tiazolidinedionas que pueden exacerbate el edema, y las diuréticas tiazídicas de alta dosis que pueden empeorar el control glucémico. Las diuréticas de asa como la furosemida (20-80 mg diarios) pueden ser necesarias temporalmente para manejar el edema. La monitorización regular de la función renal, electrolitos, presión arterial y control glucémico es esencial para ajustar los medicamentos según sea necesario 1.
Algunos puntos clave a considerar en el manejo de este paciente incluyen:
- La importancia de controlar la presión arterial y la glucemia para prevenir complicaciones cardiovasculares y renales.
- La necesidad de ajustar la dosis de la metformina según la función renal para minimizar el riesgo de acidosis láctica.
- El beneficio de los inhibidores del SGLT-2 en la reducción del riesgo cardiovascular y la mejora de los resultados renales.
- La importancia de evitar los medicamentos que pueden empeorar la función renal o el control de la presión arterial.
- La necesidad de una monitorización regular y ajustes en el tratamiento para asegurar el mejor resultado posible para el paciente.
En resumen, el manejo de un paciente con hipertensión, diabetes tipo 2, hiperglucemia, dislipidemia, función renal deteriorada y edema requiere un enfoque integral que incluya la terapia antihipertensiva, el control de la glucemia, la terapia con estatinas y la monitorización regular de la función renal y el control glucémico 1.
From the FDA Drug Label
7 DRUG INTERACTIONS
7.1 Diuretics Initiation of lisinopril in patients on diuretics may result in excessive reduction of blood pressure. 7.2 Antidiabetics Concomitant administration of lisinopril and antidiabetic medicines (insulins, oral hypoglycemic agents) may cause an increased blood-glucose-lowering effect with risk of hypoglycemia. 7.3 Non-Steroidal Anti-Inflammatory Agents Including Selective Cyclooxygenase-2 Inhibitors (COX-2 Inhibitors) In patients who are elderly, volume-depleted (including those on diuretic therapy), or with compromised renal function, coadministration of NSAIDs, including selective COX-2 inhibitors, with ACE inhibitors, including lisinopril, may result in deterioration of renal function, including possible acute renal failure.
El paciente con hipertensión y diabetes mellitus tipo 2 que presenta hiperglucemia, dislipidemia, deterioro de la función renal y edema, debe tener cuidado al iniciar o modificar su tratamiento farmacológico.
- Medicamentos que deben evitarse:
- Diuréticos sin una evaluación cuidadosa, ya que pueden causar una reducción excesiva de la presión arterial.
- Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), incluyendo inhibidores selectivos de la ciclooxigenasa-2 (COX-2), debido al riesgo de deterioro de la función renal.
- Aliskiren en pacientes con diabetes, ya que puede aumentar el riesgo de hipotensión, hiperkalemia y daño renal.
- Medicamentos que pueden ser considerados:
- Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ACE) como lisinopril, siempre y cuando se monitoree estrechamente la función renal y los niveles de potasio.
- Estatinas como atorvastatina para el control de la dislipidemia, ajustando la dosis según sea necesario y monitoreando los niveles de lípidos en sangre.
- Agentes hipoglucémicos para el control de la diabetes, con monitoreo de los niveles de glucosa en sangre para evitar hipoglucemia. Es fundamental una evaluación individualizada y un seguimiento cercano por parte de un profesional de la salud para determinar el tratamiento más adecuado para cada paciente, considerando su perfil de riesgo y la presencia de comorbilidades 2.
From the Research
Medicamentos para agregar o evitar
En un paciente con hipertensión y diabetes mellitus tipo 2 que presenta hiper glucemia, dislipidemia, función renal alterada y edema, es importante considerar los siguientes medicamentos:
- Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA): Estos medicamentos, como el captopril, pueden ser beneficiosos para controlar la hipertensión y la función renal en pacientes con diabetes 3. También pueden ayudar a reducir la proteinuria y mejorar la función renal 4, 5.
- Antagonistas de los receptores de angiotensina II: Estos medicamentos, como el losartán, pueden ser utilizados en combinación con IECA para controlar la hipertensión y la función renal en pacientes con diabetes 5.
- Bloqueadores alpha-adrenérgicos: Estos medicamentos, como la doxazosina, pueden ser beneficiosos para controlar la hipertensión y la función renal en pacientes con diabetes 3.
- Antagonistas de los canales de calcio: Estos medicamentos, como la nifedipina, pueden ser utilizados para controlar la hipertensión, pero es importante tener en cuenta que pueden aumentar el riesgo de enfermedad coronaria en pacientes hipertensos 6.
Medicamentos que no deben tomarse
Es importante evitar los siguientes medicamentos en un paciente con hipertensión y diabetes mellitus tipo 2:
- Diuréticos: Aunque los diuréticos pueden ser utilizados para controlar la hipertensión, pueden empeorar la función renal en pacientes con diabetes 7.
- Beta-bloqueantes: Aunque los beta-bloqueantes pueden ser utilizados para controlar la hipertensión, pueden empeorar la función renal en pacientes con diabetes y pueden aumentar el riesgo de enfermedad coronaria en pacientes hipertensos 7, 6.
Consideraciones adicionales
Es importante tener en cuenta que cada paciente es único y que la elección de los medicamentos debe basarse en las necesidades individuales del paciente. Es importante consultar con un profesional de la salud para determinar el tratamiento más adecuado para cada paciente.