From the Guidelines
La ecografía abdominal no es parte rutinaria del estudio de la microhematuria en la mayoría de las guías clínicas. La evaluación inicial para la microhematuria (definida como >3 glóbulos rojos por campo de alta potencia en el análisis de orina microscópico) generalmente incluye una historia y examen físico completos, análisis de orina con microscopía y cultivo de orina para descartar infección. Para pacientes que requieren una evaluación más a fondo, los estudios de imagen recomendados suelen ser una urografía computarizada (CTU) o una combinación de ultrasonido renal y cistoscopia, dependiendo de los factores de riesgo 1. Aunque el ultrasonido renal puede ser utilizado para evaluar los riñones, particularmente en pacientes que no pueden someterse a imágenes de CT debido a alergias a contrastes, embarazo o insuficiencia renal, una ecografía abdominal completa generalmente no está indicada. La razón es que la urografía computarizada proporciona una visualización superior de todo el tracto urinario y puede detectar mejor lesiones pequeñas en los riñones, ureteres y vejiga que podrían estar causando la microhematuria. La cistoscopia a menudo se agrega para visualizar directamente la mucosa de la vejiga, especialmente en pacientes de alto riesgo.
Algunos puntos clave a considerar son:
- La ecografía abdominal no es lo suficientemente sensible para detectar masas renales pequeñas y anormalidades ureterales, que son consideraciones importantes en la evaluación de la microhematuria.
- La urografía computarizada sin y con contraste es generalmente apropiada para la evaluación inicial de la microhematuria en pacientes con factores de riesgo, según lo recomendado en el estudio de 1.
- El ultrasonido de los riñones y la vejiga retroperitoneal es generalmente apropiado para la evaluación inicial de la microhematuria en pacientes embarazadas, como se menciona en el estudio de 1.
From the Research
Ecografía Abdominal en el Estudio de la Microhematuria
La ecografía abdominal puede ser parte del estudio de la microhematuria, aunque su papel y utilidad pueden variar dependiendo de la guía clínica y el contexto específico del paciente.
- La guía de la Asociación Americana de Urología (AUA) sugiere que la ecografía renal puede ser utilizada para pacientes con microhematuria de bajo y moderado riesgo 2.
- Sin embargo, la tomografía computarizada urográfica (CTU) es considerada la prueba de imagen de elección para la evaluación de la microhematuria asintomática, especialmente en pacientes de alto riesgo 3, 4.
- La ecografía puede ser útil para evaluar la presencia de cálculos renales, masas renales y otras anomalías abdominales, pero su sensibilidad y especificidad para detectar cáncer de tracto urinario superior son más bajas en comparación con la CTU 2.
- En algunos casos, la ecografía puede ser utilizada como una prueba inicial para evaluar la microhematuria, especialmente en pacientes con factores de riesgo bajos o moderados, pero es importante tener en cuenta que la CTU puede ser necesaria para una evaluación más completa 5, 2.
Ventajas y Desventajas de la Ecografía Abdominal
- Ventajas: la ecografía es una prueba no invasiva, sin radiación, y relativamente económica.
- Desventajas: la ecografía puede tener una sensibilidad y especificidad más bajas para detectar algunas anomalías, especialmente en comparación con la CTU.
Uso de la Ecografía Abdominal en la Práctica Clínica
- La ecografía abdominal puede ser utilizada en combinación con otras pruebas de imagen, como la CTU, para evaluar la microhematuria de manera más completa 6, 4.
- Es importante considerar los factores de riesgo del paciente, la presencia de síntomas y la historia clínica al decidir si utilizar la ecografía abdominal como parte del estudio de la microhematuria 5, 2.