From the Guidelines
Las drogas vasoactivas en anestesiología, como la noradrenalina, adrenalina, dopamina, dobutamina, atropina, nitroprusiato de sodio y nitroglicerina, se administran principalmente por vía intravenosa (IV), específicamente a través de un catéter venoso central siempre que sea posible. Estas medicaciones requieren una dosificación precisa y una infusión continua para mantener la estabilidad hemodinámica durante la cirugía y la atención crítica. Deben prepararse en concentraciones estandarizadas (por ejemplo, noradrenalina 4-16 mcg/mL, adrenalina 4-16 mcg/mL) y administrarse mediante bombas de infusión para permitir una titración precisa según la respuesta del paciente. Aunque la administración IV periférica es posible en emergencias, el acceso venoso central es fuertemente preferido debido al riesgo de extravasación y daño tisular con la administración periférica. Estas medicaciones actúan rápidamente en el sistema cardiovascular al afectar los receptores que controlan el tono vascular, la frecuencia cardíaca y la contractilidad. La ruta venosa central proporciona una entrega confiable, un inicio rápido y permite ajustes inmediatos de la dosis para lograr los efectos hemodinámicos deseados. La monitorización hemodinámica continua, incluyendo la presión arterial, la frecuencia cardíaca y sometimes el gasto cardíaco, es esencial al administrar estas medicaciones potentes para garantizar la seguridad del paciente y el efecto terapéutico óptimo 1.
Algunos ejemplos de dosificación para estas drogas vasoactivas son:
- Noradrenalina: 0.1-2 mcg/kg/min 1
- Dobutamina: 2-20 mcg/kg/min 1
- Dopamina: 2-20 mcg/kg/min 1
- Adrenalina: 0.1-1 mcg/kg/min 1
- Nitroprusiato de sodio: 0.5-1 mcg/kg/min, titulado para efecto hasta 8 mcg/kg/min 1
- Nitroglicerina: 5 mcg/min, aumentando en incrementos de 5 mcg/min cada 3-5 min hasta un máximo de 20 mcg/min 1
- Atropina: 1-2 mg/kg, administrada por vía IV o IM 1
Es importante tener en cuenta que la dosificación y la administración de estas drogas vasoactivas deben ser individualizadas según la respuesta del paciente y la condición clínica específica. La monitorización cuidadosa y la ajuste de la dosis son cruciales para evitar efectos adversos y garantizar la seguridad del paciente. Además, es fundamental considerar las posibles interacciones con otros medicamentos y las condiciones subyacentes del paciente al administrar estas drogas vasoactivas. En resumen, la administración intravenosa de drogas vasoactivas en anestesiología requiere una atención cuidadosa y una monitorización constante para garantizar la seguridad y el efecto terapéutico óptimo.
From the FDA Drug Label
SPL UNCLASSIFIED FOR INTRAVENOUS USE ONLY. NOT FOR DIRECT INTRAVENOUS INJECTION. NITROGLYCERIN INJECTION MUST BE DILUTED IN DEXTROSE (5%) INJECTION OR SODIUM CHLORIDE (0.9%) INJECTION PRIOR TO ITS INFUSION Dopamine hydrochloride injection is a clear, practically colorless, sterile, pyrogen-free, aqueous solution of dopamine HCl for intravenous infusion after dilution. La forma de administración de las drogas vasoactivas es:
- Nitroglicerina: intravenosa, después de diluir en dextrosa (5%) o cloruro de sodio (0,9%) 2
- Dopamina: intravenosa, después de diluir en una solución parenteral estéril 3 No hay información disponible en las etiquetas de los medicamentos sobre la forma de administración de noradrenalina, adrenalina, dobutamina, atropina y nitroprusiato de sodio.
From the Research
Forma de administración de drogas vasoactivas
La forma de administración de drogas vasoactivas como noradrenalina, adrenalina, dopamina, dobutamina, atropina, nitroprusiato de sodio y nitroglicerina en anestesiología es principalmente a través de infusión intravenosa continua. A continuación, se presentan los detalles de administración para cada una de estas drogas:
- Noradrenalina: se administra mediante infusión intravenosa continua, generalmente a través de un acceso venoso central, aunque estudios como 4 sugieren que también puede ser segura su administración a través de un acceso venoso periférico.
- Adrenalina: similar a la noradrenalina, se administra por infusión intravenosa continua, y se prefiere el acceso venoso central para minimizar el riesgo de extravasación y complicaciones locales.
- Dopamina: también se administra por infusión intravenosa continua, y como en el caso de la noradrenalina, se puede considerar tanto el acceso venoso central como el periférico, dependiendo de la situación clínica y la disponibilidad de acceso venoso.
- Dobutamina: se administra mediante infusión intravenosa continua, preferiblemente a través de un acceso venoso central para asegurar una entrega precisa y minimizar el riesgo de complicaciones.
- Atropina: aunque no se menciona específicamente en los estudios proporcionados en cuanto a su forma de administración en relación con las otras drogas vasoactivas, generalmente se administra por vía intravenosa, ya sea en bolo o en infusión, dependiendo de la indicación y la situación clínica.
- Nitroprusiato de sodio: se administra por infusión intravenosa continua, y debido a su potente efecto vasodilatador, requiere una monitorización cuidadosa de la presión arterial y otros parámetros hemodinámicos. Se prefiere el acceso venoso central para su administración.
- Nitroglicerina: se puede administrar por varias vías, incluyendo intravenosa, sublingual, transdérmica y oral, dependiendo de la indicación y la situación clínica. En el contexto de la anestesiología y el manejo de la presión arterial, la administración intravenosa es común, y como en el caso de otras drogas vasoactivas, se puede considerar el acceso venoso central o periférico.
Consideraciones generales
- La elección del acceso venoso (central vs. periférico) depende de varios factores, incluyendo la duración esperada de la terapia, el riesgo de complicaciones, y la disponibilidad de acceso venoso seguro.
- La monitorización cuidadosa de los parámetros hemodinámicos y la respuesta clínica del paciente es crucial durante la administración de estas drogas.
- La educación y el entrenamiento adecuados del personal de salud son esenciales para garantizar la administración segura y efectiva de estas drogas vasoactivas, como se destaca en estudios como 5 y 4.