El mejor tratamiento para el Síndrome de Ovario Poliquístico
Las intervenciones de estilo de vida multicomponente (dieta, ejercicio y estrategias conductuales) deben recomendarse como tratamiento de primera línea en todas las mujeres con SOP, especialmente aquellas con sobrepeso, para reducir el peso, la obesidad central y la resistencia a la insulina. 1
Fundamentos del tratamiento
El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) es un trastorno endocrino complejo que afecta entre el 8-13% de las mujeres en edad reproductiva. La resistencia a la insulina juega un papel fundamental en la patofisiología, independientemente del índice de masa corporal (IMC), y se ve exacerbada por la obesidad, empeorando todos los síntomas del SOP.
Enfoque terapéutico por etapas
1. Modificaciones del estilo de vida (Primera línea)
Objetivos de peso:
- Reducción del 5-10% del peso corporal en mujeres con sobrepeso/obesidad
- Esta reducción modesta ya produce mejoras clínicas significativas 1
- Evaluación y seguimiento continuos son importantes
Intervenciones dietéticas:
- No existe evidencia de que un tipo específico de dieta sea mejor que otro 1
- Déficit calórico de 30% o 500-750 kcal/día (1,200-1,500 kcal/día)
- Seguir principios generales de alimentación saludable
- Adaptar los cambios dietéticos a las preferencias alimentarias individuales
Actividad física:
Estrategias conductuales:
- Establecimiento de objetivos SMART (específicos, medibles, alcanzables, realistas y oportunos)
- Automonitoreo, control de estímulos, resolución de problemas
- Entrenamiento en asertividad, comer más despacio
- Refuerzo de cambios y prevención de recaídas 1
2. Tratamiento farmacológico (Segunda línea)
Para infertilidad/anovulación:
Citrato de clomifeno: Medicamento de primera línea para inducción de ovulación 2, 3
- Administrar a partir del 5º día del ciclo
- No se recomienda terapia cíclica a largo plazo más allá de 6 ciclos totales
- Contraindicado en pacientes con quistes ováricos (excepto SOP), sangrado vaginal anormal o disfunción hepática 2
Alternativas para pacientes resistentes al clomifeno:
Para hiperandrogenismo (hirsutismo, acné):
- Anticonceptivos orales: Suprimen la producción de andrógenos
- Bloqueadores periféricos de andrógenos:
Para resistencia a la insulina:
- Metformina: Mejora la sensibilidad a la insulina
- Nuevos sensibilizadores de insulina:
- Inositoles
- Agonistas del péptido similar al glucagón-1 (GLP-1)
- Inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4)
- Inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2) 4
Consideraciones importantes
Factores psicológicos: La ansiedad, síntomas depresivos, preocupaciones sobre la imagen corporal y trastornos alimentarios deben ser considerados y tratados para optimizar la adherencia a las intervenciones de estilo de vida 1
Interacciones profesionales: Las interacciones con profesionales de la salud deben ser respetuosas, centradas en la paciente y valorar las preferencias individuales de estilo de vida saludable, así como las diferencias culturales, socioeconómicas y étnicas 1
Beneficios independientes de la pérdida de peso: Un estilo de vida saludable puede contribuir a beneficios para la salud y calidad de vida incluso en ausencia de pérdida de peso 1
Grupos étnicos de alto riesgo: Los grupos étnicos con SOP que tienen alto riesgo cardiometabólico requieren mayor consideración en términos de estilo de vida saludable e intervenciones de estilo de vida 1
Advertencias y precauciones
- El síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) puede ocurrir en pacientes que reciben terapia con citrato de clomifeno 2
- Los signos de advertencia temprana del SHO son dolor y distensión abdominal, náuseas, vómitos, diarrea y aumento de peso 2
- Las pacientes con SOP pueden ser inusualmente sensibles a los gonadotropinas y tener una respuesta exagerada a las dosis habituales de citrato de clomifeno 2
- La hiperplasia y el carcinoma endometrial están asociados con anovulación crónica durante un largo período de tiempo y deben ser investigados y tratados seriamente 5
El manejo del SOP debe ser integral, comenzando siempre con modificaciones del estilo de vida como base del tratamiento, y añadiendo terapias farmacológicas específicas según los síntomas predominantes y las necesidades de cada mujer.