Momento Óptimo para la Transfusión de Glóbulos Rojos en Pacientes en Hemodiálisis
La transfusión de glóbulos rojos en pacientes en hemodiálisis debe realizarse preferentemente después de la sesión de hemodiálisis para evitar el riesgo de sobrecarga circulatoria asociada a la transfusión (TACO) y permitir una evaluación más precisa de la hemoglobina post-diálisis. 1
Fundamentos para esta recomendación
Consideraciones fisiológicas y de seguridad
Riesgo de sobrecarga circulatoria: La TACO es actualmente la causa más común de mortalidad y morbilidad relacionada con la transfusión 1. Los pacientes en hemodiálisis tienen mayor riesgo debido a:
- Enfermedad renal (factor de riesgo explícito para TACO)
- Posible compromiso cardiovascular coexistente
- Manejo de volumen ya comprometido
Evaluación precisa de la hemoglobina: La concentración de hemoglobina debe medirse antes y después de cada unidad de glóbulos rojos transfundida 1. La hemodiálisis altera temporalmente los valores de hemoglobina, por lo que una medición post-diálisis proporciona una evaluación más precisa para determinar la necesidad de transfusión.
Consideraciones prácticas
Monitorización durante la transfusión: Se requiere monitorización de signos vitales, incluyendo frecuencia respiratoria, pulso, presión arterial y temperatura antes, durante (15 minutos después del inicio) y después de la transfusión 1. Esto es más factible de realizar adecuadamente después de completar la sesión de hemodiálisis.
Tiempo de transfusión: La transfusión debe completarse dentro de las 4 horas después de sacar la unidad del almacenamiento controlado 1. Programar la transfusión después de la diálisis permite gestionar mejor este tiempo.
Umbrales de transfusión en pacientes en hemodiálisis
Los pacientes en hemodiálisis deben seguir los mismos umbrales restrictivos de transfusión que otros pacientes con enfermedad renal:
Umbral recomendado: Considerar la transfusión cuando la hemoglobina sea <7 g/dL en pacientes hemodinámicamente estables 1, 2
Pacientes con enfermedad cardiovascular: Considerar un umbral ligeramente más alto de 8 g/dL 1, 2
Evaluación individualizada: La decisión debe basarse no solo en el nivel de hemoglobina, sino también en:
- Estado hemodinámico
- Evidencia de oxigenación inadecuada
- Comorbilidades cardiovasculares 1
Precauciones específicas para pacientes en hemodiálisis
Administración de unidades individuales: En ausencia de hemorragia aguda, la transfusión debe administrarse como unidades individuales 1
Velocidad de transfusión: Considerar una transfusión lenta en pacientes con riesgo de TACO, como aquellos con insuficiencia renal 1
Monitorización estrecha: Vigilar signos de sobrecarga de volumen durante y después de la transfusión, especialmente en pacientes con enfermedad renal 1
Situaciones especiales
Pacientes con sangrado activo o inestabilidad hemodinámica: En estos casos, la transfusión puede ser necesaria independientemente del momento de la diálisis, priorizando la estabilización del paciente 1
Pacientes con anemia sintomática grave: Si los síntomas son severos y requieren corrección inmediata, la transfusión puede realizarse antes de la diálisis, pero con estrecha monitorización para detectar signos de sobrecarga de volumen 1
Errores comunes a evitar
Transfundir basándose únicamente en un valor de hemoglobina: La decisión debe considerar el contexto clínico completo 1
No monitorizar adecuadamente durante la transfusión: La vigilancia de signos vitales es esencial para detectar reacciones adversas tempranas 1
Transfusión rápida: Especialmente peligrosa en pacientes con enfermedad renal por el riesgo aumentado de TACO 1
Transfusión durante la diálisis sin considerar el riesgo de recirculación: La recirculación en el acceso vascular durante la diálisis puede afectar la eficacia de la transfusión 1