Sospecha de Síndrome Antifosfolipídico (SAF) en Paciente con Anticoagulante Lúpico Positivo
El paciente presenta un anticoagulante lúpico positivo que aumenta significativamente el riesgo de trombosis, no de sangrado, por lo que debe ser evaluado para Síndrome Antifosfolipídico y recibir seguimiento reumatológico adecuado. 1
Interpretación de los Resultados de Laboratorio
Los hallazgos de laboratorio muestran:
- DRVVT screening y confirmatorio positivos (1.51 y 1.33)
- TTPA prolongado (57.1 segundos) que no se corrige completamente con mezclas
- Anticoagulante lúpico detectado y confirmado
- Anticuerpos anticardiolipinas IgG e IgM negativos (7.7 y 2.9 respectivamente)
- Anticuerpos anti-β2-glicoproteína I IgG e IgM negativos (6.3 y 2.8 respectivamente)
Estos resultados indican la presencia de anticoagulante lúpico persistente, que es uno de los criterios de laboratorio para el diagnóstico de Síndrome Antifosfolipídico (SAF).
Significado Clínico
El anticoagulante lúpico es un tipo de anticuerpo antifosfolípido que, paradójicamente, aumenta el riesgo de trombosis en vez de sangrado, a pesar de prolongar las pruebas de coagulación in vitro. Según las guías de la ISTH (International Society on Thrombosis and Haemostasis), la presencia de anticoagulante lúpico es un factor de riesgo significativo para eventos trombóticos 1.
Riesgo Trombótico vs. Riesgo Hemorrágico
- Riesgo trombótico: Aumentado significativamente con la presencia de anticoagulante lúpico
- Riesgo hemorrágico: No aumentado, a pesar del TTPA prolongado
Criterios Diagnósticos para SAF
Para el diagnóstico formal de SAF se requiere:
Al menos un criterio clínico:
- Trombosis vascular (arterial, venosa o de pequeños vasos)
- Morbilidad obstétrica (pérdidas fetales recurrentes, parto prematuro, etc.)
Al menos un criterio de laboratorio positivo en dos ocasiones separadas por al menos 12 semanas:
- Anticoagulante lúpico
- Anticuerpos anticardiolipina (IgG o IgM) en títulos moderados o altos
- Anticuerpos anti-β2-glicoproteína I (IgG o IgM)
En este caso, el paciente tiene un criterio de laboratorio (anticoagulante lúpico positivo) pero no se menciona la presencia de criterios clínicos de trombosis o morbilidad obstétrica.
Manejo Preoperatorio
Para un paciente con anticoagulante lúpico positivo que va a someterse a cirugía (colecistectomía):
No se requiere corrección del TTPA prolongado ya que es causado por el anticoagulante lúpico y no refleja un riesgo de sangrado aumentado.
Evaluación del riesgo trombótico:
- El paciente tiene un factor de riesgo para trombosis (anticoagulante lúpico)
- La cirugía y la inmovilización son factores de riesgo adicionales para trombosis
Medidas profilácticas para trombosis:
- Profilaxis mecánica (medias de compresión, compresión neumática intermitente)
- Considerar profilaxis farmacológica con heparina de bajo peso molecular en el perioperatorio
Seguimiento Recomendado
Repetir pruebas de anticoagulante lúpico después de 12 semanas para confirmar la persistencia, lo cual es necesario para el diagnóstico de SAF 1.
Seguimiento reumatológico para evaluar la posible aparición de manifestaciones clínicas de SAF o enfermedades autoinmunes asociadas.
Vigilancia de eventos trombóticos, especialmente en situaciones de alto riesgo como cirugías, inmovilización prolongada, embarazo, etc.
Consideraciones Especiales
El anticoagulante lúpico puede estar presente en personas asintomáticas, pero confiere un mayor riesgo de trombosis, especialmente en presencia de otros factores de riesgo 1.
La presencia de anticoagulante lúpico en ausencia de anticuerpos anticardiolipina y anti-β2-glicoproteína I (como en este caso) sigue siendo un factor de riesgo para trombosis, aunque el riesgo es mayor cuando hay positividad para múltiples anticuerpos antifosfolípidos 1.
La esteatosis hepática que presenta el paciente podría ser un factor adicional a considerar, ya que las alteraciones hepáticas pueden influir en el estado protrombótico.
Conclusión
La sospecha en este caso es de un posible Síndrome Antifosfolipídico en fase inicial o incompleto, con presencia de anticoagulante lúpico pero sin manifestaciones clínicas trombóticas documentadas hasta el momento. El seguimiento reumatológico es fundamental para monitorizar la aparición de eventos trombóticos y considerar medidas preventivas en situaciones de alto riesgo.