Fisiopatología del PCR y Pilares de Manejo
El PCR (Paro Cardiorrespiratorio) es una emergencia médica caracterizada por el cese súbito de la circulación y respiración, cuyo manejo se basa en cuatro pilares fundamentales: reconocimiento temprano, compresiones torácicas de alta calidad, desfibrilación precoz y cuidados post-reanimación.
Fisiopatología del PCR
El paro cardiorrespiratorio representa la interrupción brusca, inesperada y potencialmente reversible de la circulación y respiración espontánea. Su fisiopatología se desarrolla en varias fases:
Fase eléctrica (0-4 minutos):
- Cese de actividad eléctrica cardíaca organizada
- Pérdida inmediata de consciencia por hipoperfusión cerebral
- No hay daño celular irreversible todavía
Fase circulatoria (4-10 minutos):
- Ausencia de flujo sanguíneo
- Inicio de isquemia tisular
- Acumulación de metabolitos ácidos
- Depleción de reservas energéticas celulares
Fase metabólica (>10 minutos):
- Daño celular irreversible
- Acidosis metabólica severa
- Liberación de radicales libres
- Activación de cascadas inflamatorias
- Lesión por reperfusión al restaurar circulación
Pilares del Manejo del PCR
1. Reconocimiento Temprano y Activación del Sistema de Emergencia
- Identificación inmediata del paciente inconsciente que no respira o presenta respiración agónica (gasping)
- Activación del sistema de emergencias médicas
- Inicio inmediato de RCP básica
2. RCP de Alta Calidad
Compresiones torácicas:
- Frecuencia: 100-120 compresiones/minuto
- Profundidad: 5-6 cm en adultos
- Permitir completa reexpansión torácica
- Minimizar interrupciones (fracción de compresión >60%)
- Relación compresión-ventilación: 30:2 (sin vía aérea avanzada)
Ventilación:
- Evitar hiperventilación
- Duración de 1 segundo por ventilación
- Volumen suficiente para elevar el tórax visiblemente
3. Desfibrilación Precoz
- Identificación rápida de ritmos desfibrilables (FV/TV sin pulso)
- Aplicación de descarga eléctrica lo antes posible
- Energía recomendada:
- Desfibrilador bifásico: 120-200 J (según fabricante)
- Desfibrilador monofásico: 360 J
- Reinicio inmediato de compresiones tras la descarga
4. Soporte Vital Avanzado
Manejo de vía aérea:
- Desde dispositivos básicos hasta intubación endotraqueal
- Capnografía para confirmar posición y monitorizar calidad de RCP
Acceso vascular:
- Preferentemente vía intravenosa o intraósea
Farmacoterapia:
- Adrenalina: 1 mg IV/IO cada 3-5 minutos
- Amiodarona: 300 mg IV/IO en FV/TV refractaria, seguida de 150 mg
Identificación y tratamiento de causas reversibles (regla de las 4H y 4T):
- Hipoxia, Hipovolemia, Hipo/Hiperpotasemia, Hipotermia
- Trombosis coronaria, Tromboembolismo pulmonar, Taponamiento cardíaco, Tóxicos
5. Cuidados Post-Reanimación
- Control de temperatura (evitar hipertermia, considerar hipotermia terapéutica)
- Optimización hemodinámica y respiratoria
- Diagnóstico y tratamiento de la causa desencadenante
- Evaluación neurológica y pronóstica
- Prevención de daño secundario
Consideraciones Especiales
- La calidad de la RCP es el factor modificable más importante para la supervivencia
- Las interrupciones en las compresiones torácicas deben minimizarse
- La desfibrilación temprana en ritmos desfibrilables aumenta significativamente la supervivencia
- El manejo post-reanimación es crucial para mejorar los resultados neurológicos
Conclusión
El manejo efectivo del PCR requiere un enfoque sistemático y coordinado basado en estos pilares fundamentales. La implementación rápida y adecuada de estas medidas es crucial para maximizar las posibilidades de supervivencia y minimizar las secuelas neurológicas en los pacientes que sufren un paro cardiorrespiratorio.