Manejo Integral de Paciente Geriátrica con Artritis Reumatoide, Depresión y Fragilidad
Para la paciente de 82 años con artritis reumatoide, depresión no tratada, fragilidad física, pérdida de peso reciente y aislamiento social, se recomienda un programa de autogestión estandarizado combinado con terapia cognitivo-conductual y enfoque mente-cuerpo, además del tratamiento farmacológico adecuado para la artritis reumatoide y depresión. 1
Evaluación por Dominios
Dominio 1: Promoción de la Salud
- Conocimiento sobre su enfermedad: Evaluar el nivel de comprensión sobre la artritis reumatoide y depresión
- Actividades de autocuidado: Identificar limitaciones actuales en el manejo de su enfermedad
- Hábitos higiénicos: Valorar capacidad para mantener higiene personal independiente
Dominio 2: Nutrición
- Pérdida de peso reciente: Requiere evaluación nutricional completa
- Recomendaciones: Implementar dieta de estilo mediterráneo que ha mostrado beneficios en artritis reumatoide 1
- Evaluación de ingesta calórica: Determinar si es adecuada para sus necesidades metabólicas
- Suplementación: Considerar suplementos de vitamina D para salud ósea en pacientes con AR 1
Dominio 4: Actividad y Reposo
- Ejercicio: Prescribir programa de ejercicio adaptado a su condición física
- Actividades recomendadas:
- Ejercicios aeróbicos de bajo impacto
- Ejercicios de fortalecimiento muscular
- Ejercicios específicos para manos 1
- Descanso: Evaluar calidad del sueño y factores que lo interrumpen
Dominio 5: Percepción/Cognición
- Orientación: Valorar estado cognitivo mediante escala de evaluación cognitiva
- Comunicación: Evaluar capacidad para expresar necesidades y comprender instrucciones
Dominio 6: Autopercepción
- Autoestima: Identificar factores que afectan su autoimagen
- Estado de ánimo: Evaluar severidad de depresión mediante escala validada (GDS-15)
Dominio 7: Rol/Relaciones
- Aislamiento social: Evaluar red de apoyo y relación con su hermana mayor
- Actividades sociales: Identificar barreras para la socialización
Plan de Cuidados
1. Manejo de la Artritis Reumatoide
- Evaluación farmacológica: Revisar tratamiento actual para AR y optimizar según guías ACR
- Terapias no farmacológicas:
2. Abordaje de la Depresión
- Tratamiento farmacológico: Iniciar antidepresivos apropiados para pacientes geriátricos
- Intervenciones psicológicas:
3. Manejo de la Fragilidad y Pérdida de Peso
- Evaluación nutricional: Implementar plan alimentario de alta calidad proteica
- Monitoreo de peso: Control semanal de peso y ajuste calórico según necesidad
- Suplementación: Considerar suplementos nutricionales si la ingesta es insuficiente
- Ejercicio: Programa de fortalecimiento muscular adaptado a su condición 1
4. Abordaje del Aislamiento Social
- Programas grupales: Incorporar a grupos de apoyo para pacientes con AR
- Actividades sociales: Identificar intereses y facilitar participación en actividades comunitarias
- Educación familiar: Involucrar a la hermana en el plan de cuidados
Escalas de Valoración Recomendadas
Evaluación funcional:
- Índice de Barthel para actividades básicas de la vida diaria
- Escala de Lawton y Brody para actividades instrumentales
Evaluación de fragilidad:
- Criterios de Fried para fragilidad física
- Short Physical Performance Battery (SPPB)
Evaluación de depresión:
- Escala de Depresión Geriátrica (GDS-15)
Evaluación nutricional:
- Mini Nutritional Assessment (MNA)
Evaluación de dolor:
- Escala Visual Analógica (EVA)
Evaluación de la artritis reumatoide:
- Disease Activity Score (DAS28)
- Health Assessment Questionnaire (HAQ)
Consideraciones Especiales
- Comorbilidad AR y depresión: La depresión es común en pacientes con AR y empeora los resultados de salud 2
- Inflamación sistémica: Puede estar asociada o contribuir a la depresión en AR 2
- Beneficios de tratamientos biológicos: Tocilizumab ha demostrado reducir el riesgo de depresión en pacientes con AR 3
- Enfoque multidisciplinario: Coordinar atención con reumatología, geriatría, psiquiatría, nutrición, fisioterapia y terapia ocupacional
La implementación de este plan integral aborda no solo los aspectos físicos de la artritis reumatoide, sino también los componentes psicológicos y sociales que están afectando significativamente la calidad de vida de la paciente, con énfasis en mejorar su independencia funcional y bienestar general.