Antídoto para Sobredosis de Prazosin
En caso de sobredosis de prazosin, no existe un antídoto específico. El tratamiento debe centrarse en medidas de soporte cardiovascular, con énfasis en la restauración de la presión arterial mediante expansores de volumen y, si es necesario, vasopresores, siendo la vasopresina especialmente efectiva en casos refractarios.
Manejo de la Sobredosis de Prazosin
Mecanismo de Acción y Efectos Tóxicos
- Prazosin es un bloqueador alfa-1 adrenérgico que causa vasodilatación periférica
- La sobredosis produce principalmente hipotensión profunda, que puede ser refractaria a los tratamientos convencionales
- Otros síntomas incluyen somnolencia, depresión de reflejos y, en casos graves, shock 1
Protocolo de Tratamiento
Medidas de Soporte Inicial:
- Colocar al paciente en posición supina para normalizar la presión arterial 1
- Monitorización continua de signos vitales
- Asegurar vía aérea, respiración y circulación
Tratamiento de Primera Línea:
Tratamiento de Segunda Línea (si persiste hipotensión):
Monitorización y Soporte Adicional:
Consideraciones Especiales
- La vida media de eliminación del prazosin es aproximadamente 2.5 horas en pacientes con función renal normal, pero puede prolongarse en pacientes con insuficiencia renal o cardíaca 4
- La respuesta al tratamiento puede variar según las características individuales del paciente 5
- En un caso pediátrico de sobredosis severa (110 mg), la hipotensión fue refractaria a fluidos, epinefrina y norepinefrina, pero respondió a vasopresina 2
Precauciones y Seguimiento
- Monitorizar por al menos 24 horas debido a posibles efectos prolongados, especialmente en pacientes con insuficiencia renal o cardíaca 4
- Vigilar por síncope, que puede ocurrir en aproximadamente 0.15% de los pacientes incluso con dosis terapéuticas 6
- Evaluar posibles interacciones medicamentosas si hay co-ingestión de otros fármacos, como se observó en un caso con acetaminofén y naproxeno 2
Conclusión Clínica
La sobredosis de prazosin requiere un manejo agresivo centrado en el soporte cardiovascular. Aunque no existe un antídoto específico, la expansión de volumen seguida de vasopresores (con énfasis en vasopresina para casos refractarios) constituye el pilar del tratamiento. El monitoreo continuo es esencial debido a la posibilidad de hipotensión prolongada, especialmente en pacientes con función renal o cardíaca comprometida.