Criterios para Terapia Proactiva o de Mantenimiento en Dermatitis Atópica
Los pacientes con dermatitis atópica requieren terapia proactiva o de mantenimiento cuando presentan episodios frecuentes de recaídas o un curso prolongado de la enfermedad, después de haber controlado un brote agudo con tratamiento tópico antiinflamatorio intensivo durante 1-4 semanas. 1
Evaluación de la necesidad de terapia proactiva
Criterios principales:
- Historia de recaídas frecuentes (más de 2-3 brotes en los últimos 6 meses)
- Enfermedad de curso prolongado con afectación crónica
- Control inicial logrado con terapia tópica antiinflamatoria intensiva
- Áreas de piel propensas a recaídas identificadas (zonas que suelen afectarse repetidamente)
Factores adicionales a considerar:
- Impacto en la calidad de vida (afectación del sueño, funcionamiento social, emocional o escolar/profesional) 1
- Extensión y gravedad de las lesiones en episodios previos
- Respuesta previa a tratamientos tópicos convencionales
- Adherencia adecuada al tratamiento (después de educación al paciente) 1
Protocolo de terapia proactiva recomendado
Para corticosteroides tópicos:
- Aplicación de corticosteroides tópicos de potencia media 1-2 veces por semana en áreas previamente afectadas 1
- La terapia debe mantenerse durante semanas a meses según la evolución clínica
- Basado en evidencia de alta certeza, se recomienda fuertemente el uso intermitente de corticosteroides tópicos de potencia media como terapia de mantenimiento 1
Para inhibidores de calcineurina tópicos:
- Aplicación de tacrolimus o pimecrolimus 2-3 veces por semana en áreas propensas a recaídas 1
- Especialmente útil en zonas sensibles como cara, cuello y pliegues cutáneos 1, 2
- Pimecrolimus 1% para adultos o tacrolimus 0,03% para niños ≥2 años y tacrolimus 0,1% para adultos 2
Consideraciones prácticas
Evaluación previa a iniciar terapia proactiva:
- Confirmar diagnóstico correcto de dermatitis atópica
- Descartar diagnósticos diferenciales relevantes
- Verificar que se ha proporcionado educación adecuada al paciente sobre:
- Evitación de irritantes y desencadenantes conocidos
- Importancia de la adherencia al tratamiento
- Uso óptimo de la terapia tópica
- Abordar la fobia a los esteroides tópicos 1
Monitorización:
- Reevaluación después de 2-4 semanas de iniciar la terapia proactiva
- Vigilar signos de atrofia cutánea, infección secundaria o fallo del tratamiento
- Ajustar el régimen según la respuesta individual y tolerabilidad 2
Errores comunes a evitar
- Suspender completamente el tratamiento antiinflamatorio tras la resolución de un brote agudo
- No identificar correctamente las áreas propensas a recaídas
- Usar potencias inadecuadas de corticosteroides en áreas sensibles
- No proporcionar educación suficiente sobre el uso proactivo de medicamentos
- Confundir terapia proactiva con tratamiento continuo diario (la terapia proactiva es intermitente)
Situaciones especiales
- En pacientes con fobia a los corticosteroides, considerar preferentemente inhibidores de calcineurina tópicos para la terapia proactiva 1
- Para casos refractarios a pesar de terapia proactiva adecuada, considerar evaluación para terapia sistémica 1, 3
- En áreas sensibles (cara, cuello, pliegues), preferir inhibidores de calcineurina tópicos sobre corticosteroides para terapia proactiva 1, 2
La terapia proactiva ha demostrado reducir significativamente las recaídas en pacientes con dermatitis atópica, mejorando la calidad de vida y disminuyendo la necesidad de tratamientos más intensivos a largo plazo 1, 4.