Manejo del Gradiente Transtubular de Potasio (TTKG) en Alteraciones del Potasio
El gradiente transtubular de potasio (TTKG) es una herramienta diagnóstica valiosa para evaluar la actividad secretora renal de potasio y debe utilizarse para diferenciar entre causas renales y no renales de hiperkalemia e hipokalemia, guiando así el tratamiento específico según la etiología del trastorno electrolítico. 1
¿Qué es el TTKG?
El TTKG es un índice semicuantitativo que evalúa la actividad del proceso secretor de potasio a nivel renal, permitiendo una valoración independiente del proceso secretor de potasio y la tasa de flujo luminal en el córtex renal 1. Se calcula mediante la siguiente fórmula:
TTKG = (K+ orina / K+ plasma) ÷ (Osmolaridad orina / Osmolaridad plasma)
Valores normales y alterados del TTKG
En hipokalemia:
- TTKG bajo (0.9 ± 0.2): Sugiere hipokalemia de origen no renal (pérdidas extrarrenales) 1
- TTKG elevado (6.7 ± 1.3): Indica hipokalemia por hiperaldosteronismo (pérdidas renales) 1
En hiperkalemia:
- TTKG elevado (13.1 ± 3.8): Normal en respuesta a sobrecarga de potasio 1
- TTKG bajo (<2.5): Sugiere hiperkalemia por defecto en la secreción renal de potasio 2
Manejo del TTKG en hiperkalemia
Evaluación inicial:
Interpretación del TTKG en hiperkalemia:
Tratamiento de hiperkalemia según TTKG:
TTKG bajo con hiperkalemia:
Hiperkalemia severa o con alteraciones ECG:
Seguimiento:
Manejo del TTKG en hipokalemia
Evaluación inicial:
- Confirmar hipokalemia (K+ <3.5 mmol/L)
- Calcular TTKG para diferenciar entre causas renales y no renales 7
Interpretación del TTKG en hipokalemia:
Tratamiento de hipokalemia según TTKG:
TTKG bajo (pérdidas extrarrenales):
TTKG elevado (pérdidas renales):
Consideraciones para la suplementación de potasio:
Precauciones y consideraciones especiales
Factores que alteran la interpretación del TTKG:
Medicamentos que afectan el TTKG:
Situaciones de alto riesgo:
El TTKG es una herramienta valiosa para el diagnóstico diferencial y manejo de los trastornos del potasio, permitiendo identificar el mecanismo subyacente y guiar el tratamiento específico, reduciendo así la morbimortalidad asociada a estos trastornos electrolíticos.