Dosis Máxima de Labetalol
La dosis máxima de labetalol intravenoso es de 300 mg como dosis total, administrada ya sea mediante inyecciones repetidas o infusión continua. 1
Administración Intravenosa
Inyecciones Repetidas
- Dosis inicial: 20 mg administrados lentamente durante 2 minutos
- Dosis adicionales: 40-80 mg cada 10 minutos según sea necesario
- Dosis máxima acumulada: 300 mg 2, 1
- El efecto máximo generalmente ocurre dentro de los 5 minutos después de cada inyección
Infusión Continua
- Preparación: 200 mg de labetalol diluidos en solución intravenosa
- Velocidad de administración: 2 mg/min (ajustable según respuesta)
- Dosis efectiva habitual: 50-200 mg
- Dosis total máxima: 300 mg 1
Consideraciones Especiales
En Accidente Cerebrovascular Isquémico
Para pacientes no elegibles para terapia trombolítica con presión arterial sistólica >220 mmHg o diastólica 121-140 mmHg:
- Labetalol 10-20 mg IV durante 1-2 minutos
- Se puede repetir o duplicar cada 10 minutos hasta una dosis máxima de 300 mg 2
Para pacientes elegibles para terapia trombolítica:
En Emergencias Hipertensivas
- El labetalol es uno de los agentes preferidos para el tratamiento de emergencias hipertensivas, especialmente en disección aórtica aguda 2, 3
- La dosis máxima de 300 mg puede ser superada en casos seleccionados bajo estricta vigilancia, aunque esto no está oficialmente recomendado 4, 5
Contraindicaciones y Precauciones
Contraindicaciones absolutas:
- Bloqueo AV de segundo o tercer grado
- Enfermedad reactiva de las vías respiratorias/asma
- Insuficiencia cardíaca descompensada 3
Precauciones:
Transición a Terapia Oral
- Iniciar cuando la presión diastólica comience a elevarse después del control IV
- Dosis inicial oral recomendada: 200 mg
- Dosis oral máxima: hasta 2400 mg/día en dosis divididas para pacientes hospitalizados 1
El labetalol es un agente eficaz para el control de la hipertensión aguda, con un inicio de acción rápido (5-10 minutos) y una duración de acción de 3-6 horas 3. Aunque la dosis máxima estándar es 300 mg IV, la vigilancia cuidadosa y el monitoreo continuo son esenciales para garantizar la seguridad del paciente, especialmente cuando se administran dosis altas.