Manejo del Síndrome de Realimentación
El síndrome de realimentación debe manejarse mediante la identificación temprana de pacientes en riesgo, iniciando nutrición a 5-10 kcal/kg/día en pacientes de alto riesgo con aumento gradual durante 4-7 días, suplementación de electrolitos (fósforo, potasio, magnesio) y tiamina antes de iniciar la alimentación, y monitorización estrecha de electrolitos y signos vitales. 1
Identificación de pacientes en riesgo
Los factores de riesgo incluyen:
Alto riesgo:
- IMC < 16 kg/m²
- Pérdida de peso no intencional > 15% en 3-6 meses
- Poco o ningún aporte nutricional durante > 10 días
- Niveles basales bajos de potasio, fosfato o magnesio
- Historia de abuso de alcohol 1
Riesgo moderado:
- IMC < 18.5 kg/m²
- Pérdida de peso no intencional > 10% en 3-6 meses
- Poco o ningún aporte nutricional durante > 5 días 1
Prevención y manejo nutricional
Aporte calórico inicial
- Pacientes de alto riesgo: Comenzar con 5-10 kcal/kg/día y aumentar gradualmente durante 4-7 días 1
- Pacientes de riesgo moderado: Comenzar con 15-20 kcal/kg/día y aumentar gradualmente según tolerancia 1
Suplementación de electrolitos y vitaminas
Antes de iniciar la alimentación:
Suplementación de electrolitos recomendada:
- Potasio: 2-4 mmol/kg/día
- Fosfato: 0.3-0.6 mmol/kg/día
- Magnesio: 0.2 mmol/kg/día IV o 0.4 mmol/kg/día vía oral 1
Control de líquidos
- Restricción inicial de líquidos para prevenir sobrecarga 1
- Monitorización de signos de insuficiencia cardíaca y edema pulmonar
- Posible restricción de sodio 1
Monitorización
- Monitorización diaria de electrolitos (fósforo, potasio, magnesio) durante los primeros 7 días 1, 2
- El período de mayor riesgo son las primeras 72 horas de soporte nutricional 1
- Vigilar signos clínicos como:
- Retención de líquidos
- Edema periférico
- Arritmias cardíacas
- Cambios neurológicos 1
Consideraciones especiales
Nutrición parenteral total (NPT)
Los pacientes que reciben NPT tienen mayor riesgo de desarrollar alteraciones electrolíticas 1, 2. Un estudio encontró que el 84% de los pacientes que iniciaron NPT desarrollaron al menos una anomalía electrolítica, ocurriendo con mayor frecuencia en pacientes de alto riesgo 2.
Pacientes pediátricos
En niños y adolescentes con trastornos alimentarios, se debe evitar la reposición demasiado rápida de nutrientes. La realimentación lenta, con posible suplementación de fósforo, puede ayudar a prevenir el síndrome de realimentación 3.
Complicaciones a vigilar
- Hipopotasemia, hipofosfatemia e hipomagnesemia 1, 2, 4
- Retención de líquidos 1
- Arritmias cardíacas 1, 4
- Insuficiencia respiratoria 1, 4
- Síntomas neurológicos (delirio, encefalopatía) 1
- Disfunción multiorgánica 1, 4
Puntos clave para la práctica clínica
- La identificación temprana de pacientes en riesgo es fundamental para prevenir el síndrome de realimentación 1, 4
- El aumento gradual del aporte calórico es esencial, especialmente en pacientes de alto riesgo 1
- La suplementación profiláctica de electrolitos y tiamina debe iniciarse antes de la realimentación 1, 4
- La monitorización estrecha de electrolitos y signos clínicos es crucial durante la primera semana, especialmente en las primeras 72 horas 1, 2
- Posicionar al paciente a 30° o más durante la alimentación y durante 30 minutos después para minimizar el riesgo de aspiración 1