Estudios en Líquido Pleural para Predecir Malignidad
El análisis citológico del líquido pleural es el método más simple y definitivo para el diagnóstico de malignidad pleural, con una sensibilidad diagnóstica entre 49-91% y rendimiento máximo con dos muestras separadas. 1
Estudios Diagnósticos Principales
Citología del Líquido Pleural
- Sensibilidad diagnóstica media entre 49-91% 1
- Máximo rendimiento con dos muestras separadas (la primera muestra diagnostica 65% de casos, la segunda añade 27% adicional) 1
- Volumen óptimo:
- Mayor rendimiento para adenocarcinoma; menor para mesotelioma (≈30%) 1
Características Bioquímicas Sugestivas de Malignidad
pH del líquido pleural:
Glucosa:
Amilasa:
Marcadores Tumorales e Inmunohistoquímica
CEA (Antígeno Carcinoembrionario):
Marcadores inmunohistoquímicos:
Estudios Moleculares Avanzados
Análisis de ADN libre circulante:
Citometría de flujo:
Enfoque Diagnóstico Combinado
Combinación de TC torácica + citología:
- Mejora significativamente la sensibilidad (86.2%) y precisión (90.8%) 4
- Características de TC sugestivas de malignidad:
- Engrosamiento pleural circunferencial (sensibilidad 41%, especificidad 100%)
- Engrosamiento pleural nodular (sensibilidad 51%, especificidad 94%)
- Engrosamiento pleural parietal >1 cm (sensibilidad 36%, especificidad 94%)
- Compromiso pleural mediastínico (sensibilidad 56%, especificidad 88%) 1
Panel combinado:
Consideraciones Importantes
Si la citología inicial es negativa pero persiste alta sospecha de malignidad, se recomienda una segunda muestra 1
Una tercera muestra de líquido pleural tiene rendimiento muy bajo (5%) 1
En caso de citología negativa persistente con alta sospecha, considerar biopsia pleural:
Para mesotelioma, la sensibilidad de la citología es limitada (16-30%), por lo que se recomienda biopsia pleural si hay alta sospecha 1
Enviar muestras para análisis molecular completo en cáncer de pulmón de células no pequeñas avanzado (EGFR/BRAF/ALK/ROS1/PD-L1) para identificar pacientes que pueden beneficiarse de terapias dirigidas 6
La combinación de estos estudios permite maximizar la capacidad diagnóstica y reducir la necesidad de procedimientos invasivos en pacientes con derrame pleural sospechoso de malignidad.