Proceso de Formación del Ácido Úrico
El ácido úrico es el producto final del catabolismo de las purinas en el cuerpo humano, formándose a través de la conversión enzimática de hipoxantina a xantina, y finalmente a ácido úrico mediante la enzima xantina oxidasa. 1, 2
Vía Metabólica de Formación
La formación del ácido úrico sigue un proceso bioquímico específico:
Origen de las purinas:
- Las purinas provienen de dos fuentes principales:
- Degradación de ácidos nucleicos endógenos (ADN y ARN)
- Ingesta dietética de alimentos ricos en purinas
- Las purinas provienen de dos fuentes principales:
Catabolismo de las purinas:
- Las purinas (adenina y guanina) se degradan a nucleósidos
- Los nucleósidos se convierten en bases púricas libres
- Estas bases se transforman en hipoxantina y xantina
Conversión enzimática final:
Características Bioquímicas
- El ácido úrico tiene la fórmula química C₅H₄N₄O₃ 1
- A pH fisiológico, se encuentra principalmente como urato monosódico
- Su solubilidad es altamente dependiente del pH:
Regulación y Excreción
- Una vez formado, el ácido úrico se elimina principalmente por vía renal
- Aproximadamente dos tercios del ácido úrico se excreta por los riñones
- El tercio restante se elimina por vía intestinal
- La reabsorción tubular renal del ácido úrico es similar a la del oxipurinol 2
- Transportadores específicos como URAT1 y SLC2A9 (Glut9) regulan los niveles séricos de ácido úrico 5
Inhibición Farmacológica
La formación de ácido úrico puede inhibirse mediante fármacos como:
Alopurinol:
Febuxostat:
Implicaciones Clínicas
La hiperuricemia ocurre cuando los niveles séricos de ácido úrico superan su punto de saturación bioquímica
Cuando esto sucede, pueden formarse cristales de urato monosódico que predisponen a:
El ácido úrico también tiene propiedades antioxidantes que pueden ser protectoras o pro-oxidantes dependiendo del microambiente químico 8, 7
La comprensión del proceso de formación del ácido úrico es fundamental para el manejo de trastornos relacionados con la hiperuricemia, como la gota y el síndrome de lisis tumoral, donde la inhibición de su formación es una estrategia terapéutica clave.