La ivermectina no funciona para COVID-19 y solo está indicada para infecciones parasitarias
La ivermectina no está recomendada para el tratamiento de COVID-19, ya que no ha demostrado beneficios clínicos significativos en términos de mortalidad o resolución de síntomas según la evidencia científica más reciente. 1
Recomendaciones oficiales contra su uso en COVID-19
Las guías de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de América (IDSA) establecen claramente:
- Para pacientes hospitalizados con COVID-19: se sugiere NO usar ivermectina (recomendación condicional, evidencia de muy baja certeza) 1
- Para pacientes ambulatorios con COVID-19: se recomienda NO usar ivermectina (recomendación fuerte, evidencia de certeza moderada) 1
Razones para no recomendar ivermectina en COVID-19
Falta de eficacia demostrada
- Los ensayos clínicos aleatorizados no han logrado demostrar un efecto significativo sobre:
Limitaciones farmacológicas
- Aunque la ivermectina tiene actividad in vitro contra SARS-CoV-2, las concentraciones necesarias son considerablemente más altas que las que se pueden lograr en plasma humano y tejido pulmonar con dosis seguras 1
- Las dosis requeridas para alcanzar la IC50 in vitro contra SARS-CoV-2 no son alcanzables en humanos con la dosificación estándar 1
Usos aprobados y legítimos de la ivermectina
La ivermectina es un agente antiparasitario aprobado por la FDA para:
También se utiliza de manera off-label para otras infecciones parasitarias como:
- Escabiosis (sarna) 3
- Pediculosis (piojos) 3
- Infecciones por Demodex (blefaritis, demodicosis) 3
- Rosácea (aprobado por FDA y UE para lesiones inflamatorias) 3
- Algunas infecciones protozoarias como giardiasis y criptosporidiosis 4
Mecanismo de acción en infecciones parasitarias
La ivermectina actúa uniéndose selectivamente a los canales de cloruro regulados por glutamato en células nerviosas y musculares de invertebrados, lo que provoca un aumento en la permeabilidad de la membrana celular a los iones cloruro, resultando en parálisis y muerte del parásito 2.
Advertencias importantes
- No usar para COVID-19: Desviar la ivermectina para tratar COVID-19 puede alejar a los pacientes de terapias probadas 5
- Dosificación adecuada: Para las indicaciones aprobadas, la dosis oral habitual es de 150-200 mcg/kg como dosis única 2
- Seguimiento adecuado: En el tratamiento de estrongiloidiasis, se deben realizar al menos tres exámenes de heces durante los tres meses posteriores al tratamiento para garantizar la erradicación 2
Conclusión
La ivermectina es un medicamento valioso para el tratamiento de infecciones parasitarias específicas, pero no ha demostrado beneficios para el tratamiento de COVID-19. Su uso debe limitarse a las indicaciones aprobadas y bajo supervisión médica adecuada.