Fisiopatología Molecular de la Esquistosomiasis
La esquistosomiasis es una enfermedad parasitaria causada por trematodos del género Schistosoma, cuya fisiopatología molecular se caracteriza principalmente por la respuesta inflamatoria granulomatosa mediada por el sistema inmune contra los huevos del parásito atrapados en los tejidos del huésped.
Ciclo de vida y mecanismos de invasión
- Los esquistosomas tienen un ciclo de vida complejo que involucra dos huéspedes: caracoles de agua dulce (huésped intermediario) y humanos (huésped definitivo).
- Las larvas infectivas (cercarias) penetran la piel humana liberando proteasas que degradan la matriz extracelular.
- Tras la penetración, las cercarias se transforman en esquistosómulas que migran a través del sistema circulatorio hasta alcanzar su localización final:
- S. mansoni y S. japonicum: venas mesentéricas
- S. haematobium: venas del plexo vesical
Mecanismos moleculares de evasión inmune
Los esquistosomas adultos pueden sobrevivir años en el torrente sanguíneo gracias a sofisticados mecanismos de evasión inmune:
- Mimetismo molecular: Incorporan antígenos del huésped en su tegumento para evitar ser reconocidos como extraños 1.
- Tegumento resistente: Poseen una cubierta externa dinámica que se renueva constantemente, resistente al ataque inmunológico 1.
- Secreción de proteasas: Liberan enzimas que degradan anticuerpos y componentes del complemento 1.
- Factores inmunomoduladores: Secretan moléculas que alteran la función de células inmunes, favoreciendo respuestas Th2 y reguladoras 2, 1.
- Glicoconjugados: Expresan estructuras glucídicas específicas que modulan la respuesta inmune del huésped 2.
Patogénesis molecular
Fase aguda (Síndrome de Katayama)
- Se produce por la migración de esquistosómulas y la maduración de los gusanos adultos.
- Caracterizada por respuesta inmune con predominio Th1 con liberación de citocinas proinflamatorias.
- Los síntomas incluyen fiebre, malestar general, eosinofilia y hepatoesplenomegalia 3, 4.
Fase crónica
La patología crónica está determinada principalmente por la respuesta inmune contra los huevos:
Formación de granulomas:
- Los huevos atrapados en los tejidos liberan antígenos solubles (SEA - Soluble Egg Antigens).
- Estos antígenos inducen una respuesta inmune Th2 con producción de IL-4, IL-5 e IL-13.
- Se forman granulomas compuestos por macrófagos, eosinófilos, linfocitos y células gigantes multinucleadas alrededor de los huevos 5, 6.
Fibrosis tisular:
- La respuesta Th2 prolongada promueve la activación de fibroblastos y la producción de colágeno.
- La IL-13 es crucial en la inducción de fibrosis hepática y periportal 6.
- El TGF-β contribuye significativamente a la fibrosis progresiva.
Manifestaciones específicas según la especie:
Complicaciones neurológicas
- La esquistosomiasis del SNC puede causar mielitis, con lesiones inflamatorias que provocan infartos cerebrales o medulares 3.
- La afectación medular puede resultar en paraplejia, especialmente con S. mansoni y S. haematobium 3.
- La afectación cerebral con signos neurológicos focales o convulsiones es más común con S. japonicum 3.
Fenómeno de "esquistosomiasis negativa para huevos"
- Pacientes con baja carga parasitaria pueden tener infección activa sin excreción detectable de huevos 3.
- Estos individuos pueden mantener respuestas inflamatorias crónicas contra huevos producidos esporádicamente, causando anemia y morbilidad continua 3.
- Este fenómeno tiene importantes implicaciones para el diagnóstico y control de la enfermedad 3.
Comorbilidades y complicaciones
- La esquistosomiasis puede asociarse con hipertensión pulmonar, especialmente en casos de infección crónica con S. mansoni o S. japonicum 3.
- La coinfección con patógenos como Salmonella, VHB, VHC o VIH puede alterar la agresividad de la glomerulonefritis subyacente o las secuelas de la esquistosomiasis 4.
- La anemia por deficiencia de hierro es una complicación común, especialmente en infecciones crónicas 4.
La comprensión de estos mecanismos moleculares ha permitido el desarrollo de estrategias terapéuticas específicas, siendo el praziquantel el fármaco de elección para todas las especies de Schistosoma, aunque no previene la reinfección y existe preocupación por la posible aparición de resistencia 7.