Tratamiento de la Enfermedad Pélvica Inflamatoria (EPI)
El tratamiento recomendado para la EPI incluye ceftriaxona 250 mg IM en dosis única, más doxiciclina 100 mg vía oral dos veces al día durante 14 días, más metronidazol 500 mg vía oral dos veces al día durante 14 días, para garantizar una cobertura óptima contra los patógenos comunes. 1
Regímenes de tratamiento ambulatorio
Régimen de primera línea:
- Ceftriaxona 250 mg IM en dosis única 1, 2
- Doxiciclina 100 mg vía oral dos veces al día durante 14 días 1
- Metronidazol 500 mg vía oral dos veces al día durante 14 días 1, 3
Régimen alternativo:
- Cefoxitina 2 g IM en dosis única más probenecid 1 g vía oral 1, 4
- Doxiciclina 100 mg vía oral dos veces al día durante 14 días 1
- Metronidazol 500 mg vía oral dos veces al día durante 14 días 1
La adición de metronidazol es crucial ya que estudios recientes han demostrado que reduce significativamente los anaerobios endometriales, disminuye la presencia de Mycoplasma genitalium y reduce la sensibilidad pélvica en comparación con los regímenes sin metronidazol 3.
Tratamiento hospitalario
Criterios para hospitalización:
- Diagnóstico incierto o emergencias quirúrgicas
- Sospecha de absceso pélvico
- Embarazo
- Pacientes adolescentes
- Enfermedad grave
- Incapacidad para tolerar medicamentos orales
- Fracaso del tratamiento ambulatorio
- Imposibilidad de seguimiento clínico en 72 horas 1
Régimen parenteral recomendado:
- Cefotetan 2 g IV cada 12 horas o Cefoxitina 2 g IV cada 6 horas 1, 4, 5
- Doxiciclina 100 mg IV o vía oral cada 12 horas 1
Régimen parenteral alternativo:
- Clindamicina 900 mg IV cada 8 horas 1
- Gentamicina dosis de carga IV o IM (2 mg/kg) seguida de dosis de mantenimiento (1,5 mg/kg) cada 8 horas 1
El tratamiento parenteral debe continuarse durante al menos 24 horas después de la mejoría clínica, seguido de doxiciclina oral o clindamicina para completar 14 días de tratamiento 1.
Consideraciones especiales
Pacientes con VIH:
- Las mujeres con VIH y EPI tienen mayor probabilidad de desarrollar abscesos tubo-ováricos y requerir intervención quirúrgica 1
- Se recomienda seguimiento estrecho con hospitalización temprana y terapia IV 1
Abscesos tubo-ováricos:
- Si está presente un absceso tubo-ovárico, se deben iniciar antibióticos de amplio espectro
- Si no hay mejoría en 72 horas, es necesario el drenaje quirúrgico 1
- El drenaje temprano del material purulento es esencial para el tratamiento exitoso del piosálpinx 1
Seguimiento y tratamiento de parejas
- Los pacientes deben ser reevaluados dentro de las 72 horas de iniciado el tratamiento 1
- Todas las parejas sexuales de los 60 días previos al inicio de los síntomas deben ser evaluadas y tratadas empíricamente para N. gonorrhoeae y C. trachomatis para prevenir la reinfección 1
- Los pacientes deben mostrar una mejoría clínica sustancial dentro de las 72 horas; si no hay mejoría, se debe reevaluar el diagnóstico, considerar cambiar el régimen antibiótico y evaluar la necesidad de intervención quirúrgica adicional 1
Advertencias y precauciones
- La EPI no tratada o tratada inadecuadamente puede llevar a complicaciones graves como infertilidad, embarazo ectópico y dolor pélvico crónico 1
- La cobertura contra Chlamydia trachomatis es esencial, ya que es un patógeno común en la EPI. Cuando se utilizan cefalosporinas en el tratamiento, debe añadirse cobertura antichlamydial adecuada 2, 4, 5
- El retraso en la hospitalización, la cobertura antibiótica inadecuada, la interrupción prematura de los antibióticos, el descuido del tratamiento de la pareja y el seguimiento insuficiente pueden conducir a complicaciones 1
El tratamiento adecuado y oportuno de la EPI es fundamental para prevenir secuelas a largo plazo que afecten la salud reproductiva y la calidad de vida de las pacientes.