Diagnóstico Diferencial La paciente de 66 años presenta una combinación de síntomas y antecedentes patológicos que sugieren varias posibilidades diagnósticas. A continuación, se presentan las opciones organizadas en categorías:
Diagnóstico más probable:
- Insuficiencia cardíaca aguda (ICA) sobre cardiomiopatía isquémica dilatada preexistente. La justificación para este diagnóstico se basa en la presencia de deshidratación, somnolencia, NTproBNP elevado (101303) y troponinas altas, lo que sugiere una exacerbación de la insuficiencia cardíaca con posible componente isquémico.
Otros diagnósticos probables:
- Sepsis o infección desencadenante de la descompensación cardíaca. La deshidratación y la somnolencia pueden ser síntomas de una infección subyacente que desencadena la insuficiencia cardíaca.
- Exacerbación de la enfermedad renal crónica (ERC G3b) secundaria a la deshidratación y la insuficiencia cardíaca. La ERC puede empeorar debido a la deshidratación y la disminución del flujo renal asociada con la insuficiencia cardíaca.
No debes perder (diagnósticos potencialmente mortales si se pasan por alto):
- Infarto de miocardio agudo. Aunque la paciente tiene antecedentes de cardiomiopatía isquémica, las troponinas altas sugieren daño miocárdico agudo, lo que podría indicar un infarto de miocardio.
- Tromboembolismo pulmonar. La deshidratación y la somnolencia pueden ser síntomas iniciales de un tromboembolismo pulmonar, especialmente en pacientes con factores de riesgo para trombosis.
- Síndrome de dolor agudo relacionado con la fibromialgia. Aunque menos probable, un aumento agudo del dolor relacionado con la fibromialgia podría contribuir a la somnolencia y la deshidratación si la paciente no se ha estado hidratando adecuadamente debido al dolor.
Diagnósticos raros:
- Miocardiopatía tóxica o inducida por fármacos. Aunque raro, ciertos medicamentos o toxinas podrían estar contribuyendo a la exacerbación de la cardiomiopatía.
- Enfermedad de Takotsubo (cardiomiopatía por estrés). Esta condición, aunque poco común, podría considerarse si hay un desencadenante de estrés identificable y la paciente no tiene evidencia de enfermedad coronaria obstructiva.