Hidratación para la administración de inmunoglobulina intravenosa
Los pacientes deben recibir hidratación adecuada con solución salina isotónica antes y después de la administración de inmunoglobulina intravenosa para prevenir la insuficiencia renal aguda. 1
Protocolo de hidratación recomendado
La hidratación adecuada es fundamental para reducir el riesgo de efectos adversos renales asociados con la administración de inmunoglobulina intravenosa (IVIG). El protocolo de hidratación debe seguir estos lineamientos:
Antes de la infusión:
Durante la infusión:
Después de la infusión:
Factores de riesgo para nefrotoxicidad
Es importante identificar pacientes con mayor riesgo de desarrollar insuficiencia renal aguda tras la administración de IVIG:
- Edad avanzada (>65 años) 2
- Insuficiencia renal preexistente (clearance de creatinina <60 ml/min) 2
- Diabetes mellitus 3, 2
- Hipovolemia 2
- Uso concomitante de otros agentes nefrotóxicos 2
- Hipertensión 3
Mecanismo de daño renal y prevención
La insuficiencia renal aguda asociada a IVIG se relaciona principalmente con:
- Nefropatía túbulo-intersticial aguda por nefrosis osmótica 2
- Afecta principalmente al túbulo proximal 2
- Ocurre con mayor frecuencia con preparaciones que contienen sacarosa, pero también puede ocurrir con las que contienen maltosa o glucosa 2
Para prevenir el daño renal:
- Usar la dosis mínima efectiva de IVIG 2
- Administrar a velocidad de infusión lenta 3, 2
- Mantener una hidratación adecuada antes, durante y después 1, 3
- Evitar el uso concomitante de medicamentos nefrotóxicos 2
- Monitorizar la función renal durante el tratamiento 1
Consideraciones especiales
- En pacientes con insuficiencia cardíaca, se debe tener precaución con la hidratación para evitar sobrecarga de volumen 1
- En pacientes diabéticos, el control glucémico es importante ya que la hiperglucemia puede inhibir la maltasa, aumentando el riesgo de nefrotoxicidad incluso con preparaciones de IVIG basadas en maltosa 4
- La incidencia de insuficiencia renal aguda por IVIG es menor al 1%, pero puede ser más alta en pacientes con factores de riesgo 2
La hidratación adecuada, junto con una velocidad de infusión lenta, constituyen las medidas más efectivas para prevenir complicaciones renales y tromboembólicas asociadas a la administración de inmunoglobulina intravenosa.