Administración de Tiamina en Pacientes con Daño Hepático Crónico
La tiamina debe ser administrada en pacientes con daño hepático crónico debido a que la deficiencia de tiamina es común en estos pacientes y puede exacerbar la encefalopatía hepática, aumentando la morbimortalidad. 1
Fundamentos para la administración de tiamina
La deficiencia de tiamina en pacientes con enfermedad hepática crónica:
- Es prevalente en el 58% de los pacientes con enfermedad hepática crónica 2
- Ocurre tanto en pacientes con cirrosis alcohólica como en aquellos con cirrosis por hepatitis C 3
- Contribuye a la disfunción cerebral en la insuficiencia hepática crónica 4
- Puede manifestarse con síntomas neurológicos que se superponen con la encefalopatía hepática 1
Indicaciones específicas para la administración de tiamina
La tiamina debe administrarse en las siguientes situaciones:
- En todos los pacientes con cirrosis, independientemente de su etiología 3
- Antes de la administración de soluciones que contengan glucosa para prevenir la precipitación o empeoramiento de la encefalopatía de Wernicke 1, 5
- Cuando existen síntomas neurológicos como desorientación, alteración de la conciencia, ataxia y disartria, que no pueden diferenciarse clínicamente entre deficiencia de tiamina e hiperamonemia 1
Factores de riesgo para deficiencia de tiamina en enfermedad hepática
- Enfermedad hepática alcohólica 2, 6
- Cirrosis avanzada de cualquier etiología 3, 4
- Malnutrición asociada a enfermedad hepática crónica 6
Protocolo de administración de tiamina
En pacientes con enfermedad hepática crónica:
- Dosis altas de tiamina (200-300 mg/día) son necesarias para restaurar los niveles normales de tiamina pirofosfato (TPP) y estimular la síntesis de la enzima dependiente de TPP, la transcetolasa 2
- En casos de sospecha de encefalopatía de Wernicke o deficiencia grave: tiamina parenteral 250-300 mg dos veces al día durante 3-5 días, seguida de tiamina oral 250-300 mg/día 7
- En pacientes con riesgo alto de deficiencia: tiamina parenteral 250-500 mg/día durante 3-5 días, seguida de tiamina oral 250-300 mg/día 7
- En pacientes con riesgo bajo: tiamina oral 250-500 mg/día durante 3-5 días, seguida de tiamina oral 100-250 mg/día 7
Consideraciones importantes
- La deficiencia de tiamina y la hiperamonemia tienen efectos sinérgicos negativos sobre la función cerebral, ya que ambas disminuyen la actividad de la alfa-cetoglutarato deshidrogenasa, una enzima limitante del ciclo del ácido tricarboxílico 4
- Los síntomas neurológicos en pacientes con enfermedad hepática crónica pueden ser resultado de encefalopatía hepática, toxicidad por alcohol o deficiencia de tiamina 1
- La corrección de la deficiencia de tiamina puede mejorar los resultados clínicos y la supervivencia en pacientes con enfermedad hepática crónica 2, 4
La administración de tiamina debe ser considerada parte fundamental del manejo nutricional de pacientes con enfermedad hepática crónica para prevenir complicaciones neurológicas y mejorar la calidad de vida.