Líquidos intravenosos en pacientes hospitalizados
Se recomienda utilizar soluciones cristaloides balanceadas isotónicas con glucosa como primera línea para la terapia de fluidos intravenosos de mantenimiento en la mayoría de los pacientes hospitalizados, restringiendo el volumen de infusión y monitorizando regularmente los electrolitos séricos, glucosa y balance hídrico. 1
Selección del tipo de fluido
Pacientes adultos
Soluciones cristaloides balanceadas (como Ringer Lactato, Plasmalyte o Isofundina) son preferibles a la solución salina 0.9% como fluido de primera línea 2, 1
- Reducen el riesgo de acidosis metabólica hiperclorémica
- Disminuyen la mortalidad y eventos renales adversos en pacientes con sepsis o shock séptico 2
- Composición electrolítica más cercana al plasma
Evitar soluciones hipotónicas debido al riesgo de hiponatremia 1
Evitar coloides sintéticos, particularmente soluciones basadas en almidón:
Pacientes pediátricos
- Soluciones isotónicas balanceadas con glucosa son la primera opción para terapia de mantenimiento 2
Volumen y velocidad de administración
Pacientes con shock/resucitación
Shock séptico: Administrar bolo inicial en la primera hora del reconocimiento de sepsis 1
- Objetivo: alcanzar parámetros hemodinámicos dentro de las 6 horas 1
Shock hemorrágico:
- Evitar resucitación agresiva con grandes volúmenes de cristaloides 2
- La administración excesiva de líquidos (>2000 ml) aumenta la incidencia de coagulopatía 2
- Estrategia de resucitación hipotensiva puede ser beneficiosa (excepto en pacientes con traumatismo craneoencefálico, lesiones espinales o ancianos con hipertensión crónica) 2
Terapia de mantenimiento
Adultos:
- Restringir el volumen de infusión para evitar sobrecarga de líquidos 1
- Calcular según peso y necesidades metabólicas
Niños:
Consideraciones especiales para electrolitos
Potasio
- No exceder velocidad de 10 mEq/hora en concentración menor a 30 mEq/litro si el nivel sérico es >2.5 mEq/litro 5
- En deficiencias más severas: hasta 40 mEq/litro
- Dosis total diaria no debe exceder 200 mEq 5
Magnesio
- Para deficiencia leve: 1 g (8.12 mEq) IM cada seis horas por cuatro dosis 6
- Para hipomagnesemia severa: hasta 250 mg/kg de peso corporal IM en período de cuatro horas 6
- Alternativa: 5 g en un litro de Dextrosa 5% o Solución Salina 0.9% para infusión IV lenta durante tres horas 6
Monitorización durante la terapia con fluidos
- Parámetros vitales: frecuencia cardíaca, presión arterial, frecuencia respiratoria 1
- Diuresis: objetivo >0.5 ml/kg/hora 1
- Exámenes de laboratorio: electrolitos séricos, BUN, creatinina, lactato 1
- Evaluación clínica: estado mental, perfusión periférica, llenado capilar 1
- Balance hídrico: monitorización regular 2, 1
Signos de alerta
Sobrecarga de líquidos
- Aumento rápido de peso
- Ascitis incidente
- Ingurgitación venosa yugular
- Edema pulmonar/periférico 1
Déficit de líquidos
- Disminución de la diuresis
- Disminución de la presión arterial
- Aumento de la frecuencia cardíaca 1
Errores comunes a evitar
- Uso rutinario de soluciones hipotónicas en niños (aumenta riesgo de hiponatremia) 3, 4
- Administración excesiva de solución salina 0.9% (riesgo de acidosis hiperclorémica) 1, 7
- Uso de coloides sintéticos como primera línea (sin beneficio demostrado sobre cristaloides) 2, 1
- Falta de monitorización regular del balance hídrico y electrolitos 2, 8
- Resucitación agresiva con grandes volúmenes en trauma (aumenta riesgo de coagulopatía) 2
La elección adecuada de fluidos intravenosos y su monitorización cuidadosa son fundamentales para optimizar los resultados clínicos y prevenir complicaciones en pacientes hospitalizados.