Recomendaciones para el Cribado de Cáncer Cervicouterino y Cáncer de Mama
Cáncer Cervicouterino
Las mujeres deben comenzar el cribado de cáncer cervicouterino a los 21 años y continuar hasta los 65 años, con diferentes intervalos según la edad y el método de detección utilizado. 1
Recomendaciones por grupo de edad:
Mujeres de 21 a 29 años:
Mujeres de 30 a 65 años:
Mujeres menores de 21 años:
Mujeres mayores de 65 años:
Consideraciones especiales:
Mujeres con histerectomía total:
- No requieren cribado si se les ha extirpado el cuello uterino por causas benignas y no tienen antecedentes de lesiones precancerosas de alto grado o cáncer cervical 1
Grupos de alto riesgo (requieren protocolos de cribado más intensivos):
Cáncer de Mama
Las mujeres deben comenzar las mamografías anuales a partir de los 40 años. 1
Recomendaciones por grupo de edad:
Mujeres de 20 a 39 años:
- Examen clínico de mama como parte de un examen periódico de salud, preferiblemente al menos cada 3 años 1
- El autoexamen de mama es opcional (mensual o irregular)
Mujeres a partir de 40 años:
Consideraciones especiales:
- Mujeres con alto riesgo (mutación BRCA conocida, familiar de primer grado con mutación BRCA no analizada, o riesgo vital de cáncer de mama ≥20-25%):
- Mamografía anual y resonancia magnética (RM) a partir de los 30 años 1
Puntos clave para recordar
- El cribado de cáncer cervical ha reducido significativamente la incidencia y mortalidad por esta enfermedad 1, 5
- La mayoría de los casos de cáncer cervical ocurren en mujeres que no han sido adecuadamente examinadas 1, 5
- Las pruebas de VPH no deben utilizarse para decidir si vacunar contra el VPH, como cribado general de ETS, o como prueba única en mujeres menores de 30 años 4
- El cribado excesivamente frecuente puede aumentar los daños sin beneficios adicionales significativos 1
- La adherencia a las guías de cribado ha mejorado con el tiempo, como lo demuestra la disminución del cribado en mujeres menores de 21 años 3
Estas recomendaciones están diseñadas para mujeres con riesgo promedio. Las mujeres con factores de riesgo específicos deben consultar con su médico para determinar el plan de cribado más adecuado para su situación particular.