La peritonitis bacteriana espontánea puede producir encefalopatía hepática
Sí, la peritonitis bacteriana espontánea (PBE) puede causar o empeorar la encefalopatía hepática en pacientes con cirrosis. Según las guías clínicas de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL), la encefalopatía hepática es una de las manifestaciones clínicas reconocidas de la PBE 1.
Relación entre PBE y encefalopatía hepática
La PBE puede desencadenar encefalopatía hepática a través de varios mecanismos:
Infección sistémica: La PBE provoca una respuesta inflamatoria sistémica que puede empeorar la función hepática y precipitar la encefalopatía 1.
Empeoramiento de la función hepática: La infección puede deteriorar aún más la función del hígado ya comprometida, aumentando los niveles de amoníaco y otras toxinas 1.
Alteración hemodinámica: La PBE puede causar inestabilidad hemodinámica que afecta la perfusión cerebral 1.
Presentación clínica
Las guías de EASL de 2018 señalan que los pacientes con PBE pueden presentar:
- Síntomas locales de peritonitis (dolor abdominal, sensibilidad, vómitos, diarrea, íleo)
- Signos de inflamación sistémica
- Empeoramiento de la función hepática
- Encefalopatía hepática
- Shock
- Insuficiencia renal
- Hemorragia gastrointestinal 1
Es importante destacar que hasta un tercio de los pacientes con PBE pueden ser asintomáticos, particularmente los pacientes ambulatorios 1.
Diagnóstico
Dado que la PBE puede manifestarse como encefalopatía hepática sin otros síntomas evidentes, las guías recomiendan:
- Realizar una paracentesis diagnóstica en todos los pacientes con cirrosis y ascitis al ingreso hospitalario 1.
- Realizar paracentesis diagnóstica en pacientes que desarrollan encefalopatía hepática sin una causa obvia 1.
- El diagnóstico de PBE se confirma cuando el recuento de neutrófilos en el líquido ascítico es >250/mm³ 1.
Implicaciones clínicas
La aparición de encefalopatía hepática en un paciente con cirrosis y ascitis debe alertar al médico sobre la posibilidad de una PBE subyacente, incluso en ausencia de otros síntomas típicos como fiebre o dolor abdominal 1.
La PBE no tratada tiene una mortalidad cercana al 90%, pero con diagnóstico temprano y tratamiento adecuado, la mortalidad se ha reducido aproximadamente al 20% 1.
Manejo
Cuando un paciente con cirrosis desarrolla encefalopatía hepática:
- Realizar paracentesis diagnóstica inmediatamente 1.
- Si se sospecha PBE, iniciar antibióticos empíricos sin demora 1.
- Tratar tanto la PBE como la encefalopatía hepática simultáneamente 1.
Conclusión
La encefalopatía hepática es una manifestación clínica reconocida de la PBE en pacientes con cirrosis. La aparición o empeoramiento de la encefalopatía hepática debe alertar sobre la posibilidad de PBE, requiriendo una evaluación inmediata mediante paracentesis diagnóstica, incluso en ausencia de otros síntomas típicos de infección.