Manejo de la Gastropatía Hipertensiva Portal en Pacientes con Enfermedad Hepática
El tratamiento de primera línea para la gastropatía hipertensiva portal (GHP) en pacientes con enfermedad hepática debe incluir betabloqueantes no selectivos para reducir la presión portal, junto con suplementación de hierro para manejar la anemia asociada. 1
Diagnóstico y Evaluación
- La GHP se diagnostica endoscópicamente por cambios en la mucosa gástrica que producen una apariencia de "piel de serpiente" o patrón en mosaico en pacientes con hipertensión portal 1
- Clasificación de severidad:
- Leve: solo cambios en la mucosa gástrica
- Severa: cambios viscosos rojos o marrón oscuro junto con alteraciones de la mucosa 1
- La GHP severa causa más sangrado crónico que la forma leve y puede afectar significativamente la calidad de vida 1
Algoritmo de Tratamiento
1. Manejo del sangrado agudo
- Administrar fármacos vasoactivos (somatostatina o terlipresina) inmediatamente 1, 2
- Considerar coagulación con argón plasma en casos de sangrado activo localizado 1
- Evitar betabloqueantes y vasodilatadores durante el episodio de sangrado agudo 1
2. Prevención del sangrado crónico
- Betabloqueantes no selectivos (propranolol) como tratamiento de primera línea 1, 2
- Suplementación de hierro en todos los casos 1
3. Tratamiento para casos refractarios
- TIPS (derivación portosistémica intrahepática transyugular) para sangrado refractario 1, 2
- Trasplante hepático como tratamiento definitivo en casos seleccionados 1, 2
Factores de riesgo y pronóstico
- La GHP está fuertemente asociada con:
Consideraciones importantes
- La GHP no es solo un fenómeno local de la mucosa gástrica, sino una manifestación de alteraciones vasculares generalizadas en la cirrosis e hipertensión portal 4
- El sangrado por GHP es típicamente difuso, lo que limita la utilidad de las terapias endoscópicas localizadas 5
- El tratamiento de la enfermedad hepática subyacente es esencial para el manejo a largo plazo 2
Puntos clave para evitar complicaciones
- Monitorizar regularmente los niveles de hemoglobina para detectar sangrado crónico oculto 1
- Realizar seguimiento endoscópico cada 6-12 meses 2
- Evaluar la respuesta a betabloqueantes mediante la reducción del gradiente de presión venosa hepática (objetivo: reducción >10% del valor basal) 2
- Evitar la suspensión abrupta de betabloqueantes en pacientes con tratamiento crónico 2
La GHP es una complicación importante de la hipertensión portal que puede causar sangrado agudo o crónico significativo, afectando la calidad de vida y aumentando la morbimortalidad. El manejo adecuado con betabloqueantes no selectivos y suplementación de hierro, junto con el tratamiento de la enfermedad hepática subyacente, es fundamental para mejorar los resultados clínicos.