Tratamiento Antibiótico de Primera Línea para Absceso Ganglionar en Paciente con VIH
El tratamiento antibiótico de primera línea para un paciente con VIH que presenta un absceso ganglionar debe incluir cobertura para Mycobacterium tuberculosis y Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM), con una combinación de rifampicina, etambutol, isoniazida y trimetoprim-sulfametoxazol.
Evaluación diagnóstica inicial
Antes de iniciar el tratamiento antibiótico, es fundamental realizar:
- Aspiración con aguja fina o drenaje del absceso para cultivo bacteriano, micobacteriano y fúngico
- Tinción de Gram, BAAR (bacilos ácido-alcohol resistentes) y cultivos específicos
- Pruebas moleculares rápidas como GeneXpert MTB/RIF para tuberculosis
- Determinación del recuento de CD4+ para estratificación de riesgo
- Hemocultivos para descartar bacteriemia asociada
Tratamiento antibiótico empírico
Para pacientes con CD4+ >200 células/μL:
- Trimetoprim-sulfametoxazol (TMP-SMX) 160/800 mg (doble dosis) vía oral cada 12 horas 1
- Considerar añadir doxiciclina 100 mg vía oral cada 12 horas si hay sospecha de SARM
Para pacientes con CD4+ <200 células/μL:
- Régimen antituberculoso de primera línea:
Consideraciones especiales
Ajustes según etiología confirmada:
Si se confirma tuberculosis:
Si se confirma SARM:
Si se confirma micobacteria no tuberculosa:
- Ajustar según sensibilidad, pero mantener macrólido (azitromicina/claritromicina) + etambutol como base del tratamiento 2
Interacciones medicamentosas:
- Evitar ritonavir, cobicistat y otros inhibidores de proteasa durante el tratamiento con rifampicina 2
- Considerar modificación del tratamiento antirretroviral en consulta con especialista en VIH 2
- Evitar zidovudina por riesgo de mielosupresión 2
- Evitar didanosina y estavudina por riesgo de neuropatía periférica aditiva 2
Duración del tratamiento
- Para infecciones bacterianas no complicadas: 7-14 días después del drenaje adecuado
- Para tuberculosis ganglionar: mínimo 12 meses después de la conversión del cultivo 2
- Para micobacterias no tuberculosas: 6-12 meses según evolución clínica 3
Monitorización y seguimiento
- Evaluación clínica cada 2 semanas durante el primer mes
- Pruebas de función hepática cada 2-4 semanas durante los primeros 3 meses
- Suspender isoniazida, rifampicina y pirazinamida si AST/ALT >3 veces el límite superior normal con síntomas o >5 veces sin síntomas 2
- Considerar síndrome inflamatorio de reconstitución inmune (SIRI) en pacientes que inician o han iniciado recientemente terapia antirretroviral 4
Errores comunes a evitar
- No realizar cultivos específicos para micobacterias antes de iniciar antibióticos
- Usar monoterapia con macrólidos, lo que puede generar resistencia
- No considerar tuberculosis en el diagnóstico diferencial
- Suspender prematuramente los antibióticos de primera línea por efectos secundarios menores
- No ajustar el tratamiento antirretroviral para evitar interacciones medicamentosas
El abordaje terapéutico debe ser agresivo y multidisciplinario, involucrando especialistas en VIH, enfermedades infecciosas y, en algunos casos, cirugía para drenaje adecuado del absceso.