Recomendaciones sobre el uso de antihistamínicos
Los antihistamínicos no se recomiendan como intervención para prevenir la anafilaxia bifásica, pero pueden considerarse como tratamiento secundario para la anafilaxia y son útiles en condiciones alérgicas específicas. 1
Indicaciones apropiadas para antihistamínicos
Los antihistamínicos tienen roles específicos y bien definidos en el manejo de ciertas condiciones:
Rinitis alérgica: Los antihistamínicos orales de segunda generación/menos sedantes están fuertemente recomendados para pacientes con rinitis alérgica y quejas principales de estornudos y picazón. 1
Anafilaxia: Los antihistamínicos NO son el tratamiento de primera línea para la anafilaxia (la epinefrina lo es), pero pueden considerarse como tratamiento secundario para mejorar el confort durante la anafilaxia, particularmente para tratar la urticaria y el prurito. 1
Ejercicio inducido por broncoespasmo (EIB): Para pacientes con EIB y alergias que continúan teniendo síntomas a pesar de usar un SABA inhalado antes del ejercicio, se sugiere usar un antihistamínico (recomendación débil). Sin embargo, para pacientes no alérgicos con EIB, se recomienda fuertemente NO usar antihistamínicos. 1
Sinusitis: No hay datos que recomienden el uso de antihistamínicos H1 en sinusitis bacteriana aguda. Sin embargo, podría haber un papel para los antihistamínicos en sinusitis crónica si el factor de riesgo subyacente es rinitis alérgica. 1
Consideraciones importantes
Elección del antihistamínico
- Preferir antihistamínicos de segunda generación (cetirizina, loratadina, desloratadina, fexofenadina) sobre los de primera generación (difenhidramina, clorfeniramina) debido a:
Precauciones y efectos adversos
Los antihistamínicos de primera generación pueden causar:
Los antihistamínicos de segunda generación tienen:
Poblaciones especiales
Niños: Muchos antihistamínicos se prescriben fuera de indicación en niños menores de 2 años, donde faltan datos de seguridad. 5
- Para niños, preferir antihistamínicos de segunda generación
- Seguir las indicaciones de dosificación por edad (por ejemplo, difenhidramina no debe usarse en niños menores de 6 años) 6
Embarazo: Si es necesario un antihistamínico durante el embarazo, cetirizina y loratadina son opciones preferidas (Categoría B de la FDA). 7
Algoritmo de decisión para el uso de antihistamínicos
Identificar la condición específica:
- Rinitis alérgica → Antihistamínicos orales de segunda generación (recomendación fuerte)
- Anafilaxia → Epinefrina como primera línea; antihistamínicos solo como tratamiento secundario
- EIB con alergias → Considerar antihistamínicos (recomendación débil)
- EIB sin alergias → NO usar antihistamínicos (recomendación fuerte)
- Sinusitis aguda → NO usar antihistamínicos
- Sinusitis crónica con rinitis alérgica → Considerar antihistamínicos
Seleccionar el tipo de antihistamínico:
- Preferir siempre antihistamínicos de segunda generación (loratadina, cetirizina, fexofenadina)
- Evitar antihistamínicos de primera generación debido a sus efectos sedantes y anticolinérgicos
Considerar la vía de administración:
- Oral para efectos sistémicos
- Intranasal para síntomas nasales localizados (pueden ser igual o superior a los antihistamínicos orales para rinitis alérgica estacional) 1
Ajustar según población específica:
- Niños: Verificar indicaciones por edad
- Embarazo: Preferir cetirizina o loratadina si es necesario
- Adultos mayores: Evitar antihistamínicos con efectos anticolinérgicos por riesgo de deterioro cognitivo 1
Advertencias importantes
- Los antihistamínicos NO son el tratamiento de primera línea para la anafilaxia y nunca deben retrasar la administración de epinefrina 1
- No hay evidencia clara de que los antihistamínicos prevengan la anafilaxia bifásica 1
- Los antihistamínicos de primera generación pueden afectar negativamente la capacidad de conducir y el rendimiento cognitivo 2
- En trastornos de activación de mastocitos, los antihistamínicos funcionan mejor como profilácticos que como tratamiento agudo 1