Antibióticos para Neumonía en Embarazada de 19 Semanas de Gestación
La penicilina G, ampicilina o amoxicilina son los antibióticos de primera elección para tratar la neumonía en una embarazada de 19 semanas, siendo seguros y eficaces para los patógenos más comunes. 1
Consideraciones Generales
La neumonía durante el embarazo representa una complicación seria que puede aumentar el riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer. El tratamiento adecuado es crucial para proteger tanto a la madre como al feto.
Elección de Antibióticos según Patógeno Sospechado
Neumonía Adquirida en la Comunidad (NAC)
Primera línea:
- Penicilina G o Ampicilina para Streptococcus pneumoniae
- Ampicilina para Haemophilus influenzae no productor de β-lactamasa
- Amoxicilina 500 mg vía oral cada 8 horas 1
Para pacientes alérgicas a penicilina:
- Sin riesgo de anafilaxia: Cefazolina
- Con riesgo de anafilaxia: Azitromicina (preferida sobre claritromicina durante el embarazo) 1
Para Patógenos Específicos
- Mycoplasma pneumoniae/Chlamydophila pneumoniae: Azitromicina (macrólido de elección en embarazo) 1
- Legionella: Azitromicina 1
- Neumonía por aspiración: Penicilina G o combinación de penicilina con inhibidor de β-lactamasa 1
Duración del Tratamiento
Consideraciones Especiales durante el Embarazo
Antibióticos seguros en embarazo:
Antibióticos a evitar o usar con precaución:
Monitorización:
Algoritmo de Tratamiento
- Evaluar gravedad y necesidad de hospitalización
- Iniciar antibióticos empíricos según sospecha clínica:
- Ambulatorio: Amoxicilina 500 mg cada 8 horas
- Hospitalizada: Ampicilina IV o Penicilina G IV
- Ajustar tratamiento según resultados de cultivos
- Continuar antibióticos hasta que la paciente esté afebril por 48-72 horas y muestre mejoría clínica
- Completar duración total del tratamiento según tipo de neumonía
Prevención
- Se recomienda la vacunación contra neumococo y contra influenza durante el embarazo 1
- La vacuna inactivada contra influenza es segura en cualquier trimestre del embarazo 1
La neumonía en el embarazo requiere un tratamiento rápido y adecuado para prevenir complicaciones maternas y fetales. El uso de antibióticos apropiados y seguros es fundamental para garantizar un resultado favorable.