Azitromicina para Gastroenteritis en Pediatría
La azitromicina no está recomendada como tratamiento de rutina para la gastroenteritis pediátrica, excepto en casos específicos de gastroenteritis bacteriana confirmada por Shigella o Campylobacter con síntomas severos.
Etiología y Consideraciones Generales
- La mayoría de los casos de gastroenteritis pediátrica son de origen viral (principalmente Rotavirus y Norovirus), que no requieren tratamiento antibiótico 1, 2
- El tratamiento principal de la gastroenteritis pediátrica debe enfocarse en:
- Prevenir la deshidratación
- Terapia de rehidratación oral
- Continuación de la alimentación habitual
Indicaciones para Azitromicina en Gastroenteritis Pediátrica
La azitromicina está indicada específicamente para:
Infecciones por Campylobacter:
Infecciones por Shigella:
Cólera:
Algoritmo de Manejo
Evaluación inicial:
- Determinar el grado de deshidratación (leve, moderada, severa)
- Evaluar la presencia de síntomas de alarma: fiebre alta, diarrea sanguinolenta, dolor abdominal intenso
Manejo inicial:
Indicaciones para estudios microbiológicos:
- Diarrea sanguinolenta
- Fiebre alta
- Síntomas persistentes >3-5 días
- Pacientes inmunocomprometidos
Criterios para iniciar azitromicina:
- Confirmación microbiológica de Shigella o Campylobacter
- Deterioro clínico o persistencia de síntomas >3-5 días
- Presencia de síntomas sistémicos graves
Dosificación de Azitromicina
Para infecciones por Campylobacter o Shigella confirmadas:
- Dosis: 10-12 mg/kg/día (máximo 500 mg/día)
- Duración: 3 días (puede variar según la gravedad)
Precauciones y Consideraciones Importantes
- Evitar el uso empírico de antibióticos sin documentación bacteriológica 1, 3
- La PCR multiplex fecal puede detectar bacterias, virus o parásitos que pueden o no ser responsables de la gastroenteritis (colonización) 1
- El desarrollo de resistencia antibiótica en Salmonella, Shigella y Campylobacter es preocupante a nivel mundial, limitando las opciones terapéuticas 1
- Para Salmonella que requiere tratamiento antibiótico, se recomienda ceftriaxona o ciprofloxacino, no azitromicina 1, 3
Monitorización
- Evaluar el estado de hidratación mediante la producción de orina (objetivo ≥0.5 ml/kg/h), signos vitales y signos clínicos de deshidratación 4
- Considerar escalada de cuidados si los síntomas empeoran, el paciente no puede mantener la hidratación por vía oral, o si hay desarrollo de fiebre alta, diarrea sanguinolenta o dolor abdominal intenso 4
Prevención
- Higiene adecuada de manos después del uso del baño y antes de la preparación de alimentos 4
- Vacunación contra rotavirus, que ha reducido significativamente la incidencia de gastroenteritis por rotavirus 2
La evidencia actual sugiere que la azitromicina debe usarse de manera selectiva y no como tratamiento de rutina para la gastroenteritis pediátrica, priorizando siempre la rehidratación y el manejo sintomático como pilares del tratamiento.