Densitometría Ósea en Pacientes con Antecedente de Cáncer y Radioterapia
Sí, los pacientes con antecedente de cáncer que recibieron radioterapia pueden realizarse una densitometría ósea, y en algunos casos específicos está recomendada como parte del seguimiento a largo plazo para evaluar el riesgo de fracturas y baja densidad mineral ósea.
Indicaciones para densitometría ósea según el tipo de radioterapia recibida
La necesidad de realizar densitometría ósea varía según el tipo de tratamiento de radioterapia que recibió el paciente:
Radioterapia craneal o craneospinal:
- Se recomienda realizar densitometría ósea al iniciar el seguimiento a largo plazo (2 años después de completar la terapia) y a los 25 años de edad 1
- La evidencia de alta calidad muestra mayor riesgo de densidad mineral ósea muy baja (Z-score <-2) en estos pacientes
Irradiación corporal total:
- Es razonable realizar densitometría ósea al iniciar el seguimiento a largo plazo y a los 25 años de edad 1
- Existe evidencia de alta calidad sobre el riesgo de densidad mineral ósea baja (Z-score entre -1 y -2)
Pacientes tratados con corticosteroides como parte del tratamiento oncológico:
- No hay recomendaciones definitivas a favor o en contra de la densitometría rutinaria 1
- La decisión debe tomarse conjuntamente entre el paciente y el equipo médico
Factores de riesgo adicionales para considerar densitometría ósea
Además del tipo de radioterapia, existen otros factores que aumentan el riesgo de baja densidad mineral ósea en sobrevivientes de cáncer:
- Hipogonadismo (evidencia de calidad moderada) 1
- Deficiencia de hormona de crecimiento (evidencia de calidad moderada) 1
- IMC bajo o bajo peso (evidencia de alta calidad) 1
- Sexo masculino (evidencia de calidad moderada) 1
- Raza blanca (evidencia de calidad moderada) 1
- Falta de actividad física (evidencia de calidad moderada) 1
- Tabaquismo actual o previo (evidencia de calidad moderada) 1
Modalidad recomendada y seguridad de la densitometría
- DXA (absorciometría de rayos X de energía dual) es la técnica recomendada para la vigilancia de la densidad mineral ósea 1
- La dosis de radiación de una densitometría DXA es muy baja (0.08-4.6 μSv para tecnología de haz de lápiz y 6.7-31 μSv para tecnología de haz en abanico) 2
- Esta dosis es considerablemente menor que la de una radiografía de tórax y comparable a la exposición durante un vuelo corto 1, 2
Manejo de resultados anormales
- Si el Z-score es <-2, se recomienda derivar al paciente a un especialista en salud ósea para evaluación adicional, interpretación de hallazgos, tratamiento y seguimiento 1
- Si el Z-score está entre -1 y -2, se recomienda evaluar la presencia de defectos endocrinos y consultar con un especialista en salud ósea según esté clínicamente indicado 1
Consideraciones importantes
- La densitometría ósea no está contraindicada en pacientes que han recibido radioterapia previa
- La dosis acumulativa de radiación es una preocupación en pacientes oncológicos, pero la dosis de una densitometría es negligible en comparación con otras pruebas de imagen 1, 2
- El beneficio de detectar tempranamente problemas de densidad mineral ósea supera el riesgo mínimo de la exposición a radiación adicional
Seguimiento recomendado
Si la primera densitometría es normal (Z-score >-1), se recomienda repetir la vigilancia a los 25 años de edad cuando debería alcanzarse el pico de masa ósea. Entre estas dos mediciones y posteriormente, la vigilancia de la densidad mineral ósea debe realizarse según esté clínicamente indicado, basándose en la evaluación de la densidad mineral ósea y el riesgo continuo 1.