Uso de Bicarbonato en el Manejo del Paro Cardiaco Recuperado
No se recomienda la administración rutinaria de bicarbonato de sodio en el manejo del paro cardiaco recuperado. 1, 2
Evidencia contra el uso rutinario
- La Asociación Americana del Corazón (AHA) recomienda específicamente contra el uso rutinario de bicarbonato de sodio en pacientes en paro cardiaco, con una recomendación Clase III, Nivel de Evidencia B 1, 2
- Múltiples estudios no han demostrado beneficio o han encontrado una relación con peores resultados cuando se usa bicarbonato de sodio de forma rutinaria durante el paro cardiaco 1, 2
- Un estudio multicéntrico retrospectivo pediátrico encontró que el bicarbonato de sodio administrado durante el paro cardiaco se asoció con una disminución de la supervivencia, incluso después de controlar por edad, género y primer ritmo cardíaco documentado 1
- Dos estudios controlados aleatorizados en otras poblaciones (adultos con paro cardiaco extrahospitalario y neonatos con paro respiratorio en la sala de partos) no mostraron mejoría en la supervivencia general 1
- Una revisión sistemática reciente concluyó que hay evidencia limitada para justificar el uso de bicarbonato de sodio durante la RCP fuera de condiciones específicas 3
Efectos adversos potenciales
- El bicarbonato puede comprometer la presión de perfusión coronaria al reducir la resistencia vascular sistémica 1, 2
- Crea alcalosis extracelular que desplaza la curva de saturación de oxihemoglobina e inhibe la liberación de oxígeno 1, 2
- Produce hipernatremia e hiperosmolaridad 1, 2, 4
- Genera exceso de CO₂, que se difunde libremente en células miocárdicas y cerebrales, pudiendo contribuir paradójicamente a la acidosis intracelular 1, 2
- Puede exacerbar la acidosis venosa central 1, 2
- Puede inactivar las catecolaminas administradas simultáneamente 1, 2
Situaciones especiales donde el bicarbonato puede ser beneficioso
- Paro cardiaco asociado con acidosis metabólica preexistente (pH arterial <7.1 y exceso de base <-10) 2, 4
- Paro cardiaco asociado con hipercalemia 2, 5, 4
- Paro cardiaco asociado con sobredosis de antidepresivos tricíclicos 2, 5, 4
- Paro cardiaco asociado con toxicidad por bloqueadores de canales de sodio 2, 5
Dosificación cuando está indicado
- La dosis inicial típica de bicarbonato de sodio es de 1 mEq/kg 2, 5, 4
- En paro cardiaco, se puede administrar inicialmente una dosis intravenosa rápida de uno a dos viales de 50 mL (44,6 a 100 mEq) y continuar a una tasa de 50 mL (44,6 a 50 mEq) cada 5 a 10 minutos si es necesario 4
- La terapia debe guiarse por la concentración de bicarbonato o el déficit de base calculado a partir del análisis de gases en sangre cuando sea posible 2, 4
- Para minimizar la alcalosis inducida iatrogénicamente, no se debe intentar la corrección completa del déficit de base calculado 2, 4
Pilares del manejo del paro cardiaco
- La ventilación adecuada con oxígeno es un pilar fundamental para la restauración del equilibrio ácido-base durante el paro cardiaco 2
- El soporte de la perfusión tisular con compresiones torácicas de alta calidad es esencial para la restauración del equilibrio ácido-base durante el paro cardiaco 2
- El logro rápido del retorno de la circulación espontánea es crucial para la restauración del equilibrio ácido-base durante el paro cardiaco 2
Conclusión
El bicarbonato de sodio no debe administrarse de forma rutinaria en el manejo del paro cardiaco recuperado. Su uso debe reservarse para situaciones específicas como hipercalemia, toxicidad por antidepresivos tricíclicos, acidosis metabólica preexistente severa o toxicidad por bloqueadores de canales de sodio 1, 2, 3.