Pauta Descendente de Betahistina en Vértigo Posicional Paroxístico Benigno
No se recomienda una pauta descendente de betahistina para el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB), ya que las maniobras de reposicionamiento canalicular son el tratamiento de elección y la betahistina no está indicada como tratamiento principal para esta condición. 1
Tratamiento del VPPB: Enfoque basado en la evidencia
- Las maniobras de reposicionamiento canalicular (como la maniobra de Epley) son el tratamiento de primera línea para el VPPB, con tasas de éxito de 78.6%-93.3%, muy superiores al tratamiento farmacológico (30.8%) 1
- No existe evidencia que respalde el uso rutinario de betahistina como tratamiento principal para el VPPB, ni una pauta específica de reducción gradual 1
- Las guías clínicas recomiendan explícitamente contra el uso rutinario de medicamentos supresores vestibulares (incluida la betahistina) en el VPPB 1
Uso limitado de betahistina en VPPB
En casos específicos donde se haya utilizado betahistina como tratamiento complementario:
- La betahistina podría considerarse únicamente en pacientes seleccionados: mayores de 50 años con hipertensión, con inicio de síntomas <1 mes y ataques breves <1 minuto, siempre como complemento a las maniobras de reposicionamiento 1, 2
- La dosis habitual de betahistina cuando se utiliza es de 48 mg diarios (24 mg dos veces al día) durante un período corto (1-3 meses) 2, 3
- Para discontinuar el tratamiento, se recomienda que el médico y el paciente discutan la reducción o suspensión del medicamento una vez que los síntomas hayan disminuido 1
Consideraciones importantes
- El VPPB tiene una alta tasa de resolución espontánea (media de 39 días sin tratamiento) 1
- Los medicamentos supresores vestibulares pueden causar efectos adversos significativos como somnolencia, déficits cognitivos, interferencia con la conducción y aumento del riesgo de caídas, especialmente en adultos mayores 1
- Los efectos secundarios comunes de la betahistina incluyen cefalea, trastornos del equilibrio, náuseas, nasofaringitis, sensación de calor, irritación ocular, palpitaciones y síntomas gastrointestinales 1
- La betahistina debe usarse con precaución en pacientes con asma y antecedentes de enfermedad ulcerosa péptica, y evitarse en pacientes con feocromocitoma 1
Seguimiento
- Se recomienda reevaluar a los pacientes dentro del primer mes después del tratamiento inicial para documentar la resolución o persistencia de los síntomas 1
- Si los síntomas persisten después del tratamiento con maniobras de reposicionamiento, se debe considerar la reevaluación diagnóstica antes que el tratamiento farmacológico 1
Conclusión para la práctica clínica
- Las maniobras de reposicionamiento canalicular son el tratamiento de elección para el VPPB 1
- No existe una pauta descendente estandarizada para la betahistina en VPPB, ya que no está indicada como tratamiento principal 1
- Si se ha utilizado betahistina como tratamiento complementario, se puede suspender directamente una vez que los síntomas hayan mejorado, o reducir gradualmente durante 1-2 semanas en caso de tratamientos prolongados 1