Recomendaciones para el tratamiento de tuberculosis en pacientes con sarcopenia
El tratamiento de la tuberculosis en pacientes con sarcopenia debe seguir el régimen estándar de tuberculosis con atención especial a la pérdida muscular, utilizando al menos cinco medicamentos en la fase intensiva y cuatro en la fase de continuación, con una duración total de tratamiento entre 15 y 21 meses después de la conversión del cultivo. 1
Régimen de tratamiento recomendado
- Se sugiere un régimen que incluya al menos cinco medicamentos en la fase intensiva del tratamiento y cuatro medicamentos en la fase de continuación 1
- La fase intensiva debe durar entre 5 y 7 meses después de la conversión del cultivo 1
- La duración total del tratamiento debe ser entre 15 y 21 meses después de la conversión del cultivo 1
- Para pacientes con tuberculosis pre-XDR y XDR, se sugiere una duración total de tratamiento entre 15 y 24 meses después de la conversión del cultivo 1
Medicamentos recomendados
- Se recomienda incluir una fluoroquinolona de última generación (levofloxacino o moxifloxacino) 1
- Se recomienda incluir bedaquilina 1
- Se sugiere incluir linezolid 1
- Se sugiere incluir clofazimina 1
- Se sugiere incluir cicloserina 1
- Se sugiere incluir etambutol solo cuando no se puedan reunir otros medicamentos más efectivos para lograr un total de cinco medicamentos en el régimen 1
- Se sugiere incluir pirazinamida en un régimen para el tratamiento de pacientes con TB-MDR cuando el aislado de M. tuberculosis no ha mostrado resistencia a la pirazinamida 1
Consideraciones especiales para pacientes con sarcopenia
- Los medicamentos antituberculosos, especialmente rifampicina, estreptomicina, isoniazida, pirazinamida y etambutol, pueden contribuir a la pérdida muscular al afectar la polimerización de la actina, un componente central de la región del sarcómero en el músculo 2
- Se debe monitorear regularmente el estado nutricional y la masa muscular durante el tratamiento 2
- Se recomienda la suplementación con piridoxina (vitamina B6) 10 mg diarios para prevenir la neuropatía periférica causada por isoniazida, especialmente en pacientes con factores de riesgo como diabetes, alcoholismo, infección por VIH, insuficiencia renal crónica o desnutrición 1
Monitoreo y manejo de efectos adversos
- Se debe evaluar la función hepática antes de iniciar el tratamiento 1
- El monitoreo regular de la función hepática es necesario para pacientes con enfermedad hepática crónica conocida, semanalmente durante dos semanas y luego cada dos semanas durante los primeros dos meses 1
- Se debe evaluar la función renal antes de iniciar el tratamiento con estreptomicina o etambutol 1
- Se debe realizar una prueba de agudeza visual con la tabla de Snellen antes de prescribir etambutol 1
- Si los niveles de AST/ALT aumentan a cinco veces lo normal o la bilirrubina aumenta, se deben suspender rifampicina, isoniazida y pirazinamida 1
Estrategias para minimizar la pérdida muscular
- Se recomienda la terapia directamente observada (DOT) para asegurar la adherencia al tratamiento y minimizar los efectos adversos 1
- Se debe considerar la implementación de un programa de ejercicios de resistencia para mantener la masa muscular 3
- Se recomienda una evaluación nutricional completa y la suplementación dietética adecuada para prevenir la desnutrición y la pérdida muscular 2
- El seguimiento regular del peso corporal y la evaluación de la composición corporal pueden ayudar a detectar tempranamente la pérdida muscular 2, 3
Consideraciones para la investigación
- Se necesitan más estudios sobre la optimización de la dosis y duración de linezolid en regímenes para TB-MDR 1
- Se requiere investigación adicional sobre el papel de los carbapenémicos en los regímenes para TB-MDR 1
- Es importante identificar factores que determinen la duración óptima del tratamiento, como antecedentes de tratamiento previo, patrones de resistencia basal, sitio de la enfermedad y edad 1
La pérdida muscular es una complicación común en pacientes con tuberculosis, y el tratamiento antituberculoso puede exacerbar este problema. Es fundamental un enfoque integral que combine un régimen antituberculoso efectivo con estrategias para preservar la masa muscular y el estado nutricional para optimizar los resultados del tratamiento y mejorar la calidad de vida de los pacientes.