DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO DE LA GOTA
El diagnóstico definitivo de gota requiere la identificación de cristales de urato monosódico (UMS) en el líquido sinovial o aspirado de tofos, siendo este el estándar de referencia para el diagnóstico. 1
Diagnóstico
Enfoque diagnóstico escalonado
Análisis del líquido sinovial (estándar de oro):
Diagnóstico clínico (cuando no es posible el análisis de cristales):
- El diagnóstico de gota no debe basarse únicamente en la presencia de hiperuricemia 1
- Características clínicas sugestivas:
Estudios de imagen (cuando el diagnóstico clínico es incierto):
- Ultrasonido: Alta especificidad para depósitos de urato, detecta signo de "doble contorno" en superficies cartilaginosas y tofos no evidentes en el examen clínico 1
- Sensibilidad: 37-100%, especificidad: 68-97% 1
- Tomografía computarizada de doble energía (DECT): Permite detección no invasiva de depósitos de cristales de UMS 1
- Sensibilidad: 85-100%, especificidad: 83-92% 1
- Radiografías simples: Valor limitado para el diagnóstico de crisis agudas, pero útiles para buscar evidencia de depósitos de cristales de UMS 1
- Ultrasonido: Alta especificidad para depósitos de urato, detecta signo de "doble contorno" en superficies cartilaginosas y tofos no evidentes en el examen clínico 1
Factores de riesgo a evaluar
- Enfermedad renal crónica 1
- Sobrepeso/obesidad 1
- Medicamentos (diuréticos, aspirina en dosis bajas, ciclosporina, tacrolimus) 1
- Consumo excesivo de alcohol (particularmente cerveza y licores) 1
- Consumo de refrescos no dietéticos 1
- Consumo de carnes y mariscos 1
Comorbilidades asociadas
Se recomienda la evaluación sistemática de comorbilidades en personas con gota, incluyendo 1:
- Obesidad
- Insuficiencia renal
- Hipertensión
- Enfermedad cardíaca isquémica
- Insuficiencia cardíaca
- Diabetes
- Dislipidemia
Tratamiento
Tratamiento de la crisis aguda de gota
El tratamiento de primera línea para la gota aguda incluye colchicina en dosis bajas, AINEs y/o glucocorticoides, dependiendo de las comorbilidades y el riesgo de efectos adversos. 1
Colchicina:
AINEs:
Glucocorticoides:
Tratamiento a largo plazo
El tratamiento hipouricemiante debe iniciarse con allopurinol como primera línea, comenzando con dosis bajas y aumentando gradualmente para alcanzar un nivel objetivo de ácido úrico sérico por debajo de 0,36 mmol/L (6 mg/dL). 1
Terapia hipouricemiante:
Objetivo terapéutico:
Profilaxis durante inicio de terapia hipouricemiante:
Modificaciones del estilo de vida
Se recomienda aconsejar a los pacientes un estilo de vida saludable, incluyendo 1:
- Reducción del exceso de peso corporal
- Ejercicio regular
- Abandono del tabaco
- Evitar el exceso de alcohol
- Evitar bebidas azucaradas
- Limitar el consumo de alimentos ricos en purinas (carnes rojas, mariscos, vísceras) 6
- Fomentar el consumo de vegetales y productos lácteos bajos en grasa 6
Seguimiento
El monitoreo debe incluir 1:
- Nivel de ácido úrico sérico
- Frecuencia de ataques de gota
- Tamaño de los tofos
Consideraciones especiales
Pacientes con insuficiencia renal
- En insuficiencia renal leve a moderada, se puede usar allopurinol con monitoreo cercano de eventos adversos, comenzando con dosis bajas (50-100 mg) 1
- Febuxostat y benzbromarona son alternativas que pueden usarse sin ajuste de dosis 1
- La colchicina requiere ajuste de dosis en insuficiencia renal 3
Tratamiento de tofos
- Los tofos deben tratarse médicamente mediante reducción sostenida del ácido úrico sérico, preferiblemente por debajo de 0,30 mmol/L (5 mg/dL) 1
- La cirugía solo está indicada en casos seleccionados (compresión nerviosa, afectación mecánica o infección) 1
Hiperuricemia asintomática
- No se recomienda el tratamiento farmacológico de la hiperuricemia asintomática para prevenir artritis gotosa, enfermedad renal o eventos cardiovasculares 1