Resistencia a Penicilina en Staphylococcus aureus
Sí, la resistencia a penicilina es extremadamente frecuente en Staphylococcus aureus, con más del 80% de las cepas actualmente resistentes a este antibiótico. 1, 2
Epidemiología de la resistencia
- Más del 80% de las cepas de S. aureus son resistentes a la penicilina según datos actuales, lo que ha convertido este fenómeno en un problema clínico significativo 1
- La resistencia a penicilina en S. aureus ha aumentado significativamente con el tiempo, siendo uno de los primeros ejemplos importantes de resistencia antibiótica adquirida 2
- En un estudio sueco de 2017, se observó que solo el 29% de los aislados de hemocultivos de S. aureus permanecían sensibles a penicilina, lo que confirma la alta prevalencia de resistencia 3
Mecanismos de resistencia
- La resistencia a penicilina en S. aureus se debe principalmente a la producción de beta-lactamasas (penicilinasas) codificadas por el gen BlaZ 3
- Estas enzimas hidrolizan el anillo beta-lactámico de la penicilina, inactivando el antibiótico antes de que pueda actuar sobre las proteínas de unión a penicilina (PBP) de la bacteria 2
- La resistencia a meticilina (SARM) representa un mecanismo adicional y más grave, mediado por el gen mecA que codifica una PBP2A con baja afinidad por todos los antibióticos beta-lactámicos 4
Implicaciones clínicas
- Debido a la alta prevalencia de resistencia, la penicilina ya no se recomienda como tratamiento empírico para infecciones por S. aureus 1
- Para infecciones por S. aureus sensible a meticilina (SASM), las penicilinas resistentes a penicilinasa (flucloxacilina, dicloxacilina) son los antibióticos de elección 1
- Para infecciones por SARM, que representan más del 50% de las infecciones por S. aureus en unidades de cuidados intensivos en Estados Unidos, se requieren antibióticos como vancomicina, linezolid o daptomicina 5
Tratamiento recomendado
- Para infecciones leves a moderadas por SASM: penicilinas resistentes a penicilinasa, cefalosporinas de primera generación, clindamicina o lincomicina 1
- Para infecciones graves por SARM: vancomicina parenteral o teicoplanina (en caso de alergia a vancomicina) 1
- Para SARM adquirido en la comunidad: lincosamidas (clindamicina, lincomicina) o cotrimoxazol para infecciones menos graves 1
Consideraciones especiales
- Aunque algunas cepas de S. aureus siguen siendo sensibles a penicilina (21-29% según estudios recientes), la prueba de susceptibilidad es esencial antes de considerar este antibiótico 3
- La prueba de difusión en disco evaluando tanto el tamaño como la apariencia del borde de la zona de inhibición tiene alta precisión para detectar la resistencia a penicilina 3
- En infecciones graves, se debe asumir resistencia a penicilina hasta obtener resultados de susceptibilidad debido a la alta prevalencia de resistencia 5
Conclusión
La resistencia a penicilina en S. aureus es un fenómeno extremadamente frecuente que afecta a más del 80% de las cepas, lo que ha llevado al uso de otros antibióticos como tratamiento de primera línea para las infecciones estafilocócicas. La elección del antibiótico debe basarse en pruebas de susceptibilidad y en la gravedad de la infección, considerando siempre la alta probabilidad de resistencia a penicilina.