Relación entre afasia y disfagia en pacientes con ACV isquémico
La afasia y la disfagia coexisten frecuentemente en pacientes con ACV isquémico debido a que comparten sustratos neuroanatómicos comunes, particularmente en estructuras como los ganglios basales, la ínsula y el giro temporal superior, cuyo daño afecta tanto a las funciones del lenguaje como a las de deglución. 1
Incidencia y coocurrencia
- La afasia afecta aproximadamente al 30% de los sobrevivientes de ACV 2, mientras que la disfagia se presenta en un rango del 40% al 78% de los pacientes con ACV agudo 2
- Estudios prospectivos han demostrado que hasta un 28% de los pacientes con ACV isquémico pueden presentar simultáneamente disfagia y trastornos de la comunicación como la afasia 3
- La coocurrencia de estos déficits está relacionada con la gravedad del ACV, siendo la severidad del ictus un factor asociado significativo para ambos síntomas 4
Bases neuroanatómicas compartidas
- Las investigaciones con mapeo de lesiones basado en vóxeles han identificado que las lesiones en los ganglios basales, la corteza insular y el giro temporal superior están asociadas con la presencia simultánea de disfagia y afasia 1
- En pacientes con ACV del hemisferio derecho, la disfagia y la disartria se asocian principalmente con afectación de la ínsula y el giro temporal superior 1
- En pacientes con ACV del hemisferio izquierdo, la coocurrencia de disfagia, disartria y afasia se relaciona con lesiones en los ganglios basales, la cápsula interna y el tálamo 1
Factores predictivos y mecanismos compartidos
- La presencia de afasia es un predictor significativo para una recuperación deficiente de la función de deglución al mes del ACV 5
- El volumen de hiperintensidad de la sustancia blanca es un factor asociado tanto con la disfagia inicial como con una recuperación deficiente de la capacidad de deglución 5
- Los infartos agudos en la corona radiada derecha y el fascículo longitudinal superior derecho se correlacionan con una recuperación deteriorada de la capacidad de deglución al mes 5
Implicaciones clínicas
- La evaluación temprana de la disfagia es esencial, ya que puede provocar neumonía asociada al ACV, malnutrición, deshidratación, aumento de la mortalidad e impacto en la calidad de vida 2
- La función de deglución retorna en aproximadamente 7 días para la mayoría de los pacientes, pero entre el 11% y el 50% pueden continuar con disfagia hasta 6 meses después del ACV 2
- El manejo de pacientes con afasia y disfagia requiere un enfoque interprofesional que incluya médico, fonoaudiólogo, nutricionista, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional y trabajador social 2
Consideraciones para el tratamiento
- En pacientes con disfagia, es esencial mantener la hidratación mediante la administración de líquidos de mantenimiento hasta completar la evaluación de la disfagia 2
- La colocación de una sonda nasogástrica o de alimentación de pequeño calibre es fundamental si el paciente no puede tragar con seguridad 2
- Para la disfagia, la evidencia respalda que la flexión del mentón contra resistencia junto con la terapia convencional de disfagia puede mejorar la función de deglución orofaríngea 2
- El entrenamiento de la fuerza muscular respiratoria es efectivo en el tratamiento de la disfagia para pacientes sin traqueostomía 2
- Para la afasia, aunque varios enfoques de rehabilitación han demostrado efectividad, la evidencia sobre la intensidad óptima del tratamiento del lenguaje es equívoca 2
Advertencias y consideraciones especiales
- Es crucial evaluar la presencia de disfagia después de la extubación en pacientes con ACV, ya que la disfagia puede empeorar con la intubación 2
- La aspiración debido a la disfagia es frecuentemente "silenciosa" y puede pasar desapercibida hasta que hay una manifestación pulmonar o complicación 2
- La evaluación instrumental (videofluoroscopia o evaluación endoscópica de la deglución) es más sensible que la evaluación a la cabecera del paciente para detectar la disfagia 2
- La disfagia no tratada puede conducir a desnutrición, lo que puede provocar deterioro de la función física y mental, mayor debilidad, pérdida de peso, estancia hospitalaria prolongada y deterioro de la respuesta inmune 2