Manejo de la Función Tiroidea en Pacientes con Respuesta Inflamatoria al Trauma
No se recomienda la administración de hormonas tiroideas en pacientes con respuesta inflamatoria sistémica post-traumática, ya que no existe evidencia que respalde su beneficio en términos de mortalidad, morbilidad o calidad de vida. 1
Alteraciones Tiroideas en el Trauma
- El trauma induce un síndrome de "enfermedad eutiroidea" o "síndrome de T3 baja", caracterizado por niveles reducidos de T3 y T4, con TSH normal o ligeramente alterada 2, 3
- Estas alteraciones son más pronunciadas en pacientes con trauma severo y se correlacionan con la gravedad de la lesión 4
- Los cambios en la función tiroidea ocurren rápidamente después del trauma y pueden persistir durante semanas 2
- La respuesta parece ser bifásica: una fase inicial (1-2 horas) con elevación de TSH y T3, seguida de una fase prolongada con reducción de TSH, T3 y T4 total y libre 2
Fisiopatología de las Alteraciones Tiroideas en el Trauma
- La respuesta inflamatoria sistémica post-traumática provoca redistribución de micronutrientes desde el compartimento circulante hacia otros órganos 5
- Existe una correlación significativa entre los niveles de catecolaminas y las alteraciones tiroideas, sugiriendo un papel del sistema nervioso simpático en su patogénesis 4
- La activación del síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SIRS) libera citocinas que alteran el metabolismo hormonal 5
- Los niveles bajos de hormonas tiroideas no necesariamente indican deficiencia o depleción real, sino una redistribución 5
Valor Pronóstico
- Niveles persistentemente bajos de T4 se asocian con peor pronóstico en pacientes traumatizados 3
- Los pacientes que fallecen o permanecen en estado vegetativo presentan niveles de T4 y T3 entre 30-50% más bajos que aquellos con buena recuperación 4
- Niveles de TSH superiores a 1 mU/l en el primer día post-trauma se han observado exclusivamente en supervivientes 6
Recomendaciones para el Manejo
- No se recomienda la administración rutinaria de hormonas tiroideas en pacientes con trauma, ya que no hay evidencia de beneficio y podría ser perjudicial 1
- Se debe medir la proteína C reactiva (PCR) simultáneamente con cualquier análisis de micronutrientes para interpretar correctamente los valores de laboratorio 5
- El monitoreo de la función tiroidea puede tener valor pronóstico, pero no debe utilizarse como guía para la terapia de reemplazo hormonal 3, 4
- En pacientes con trauma craneoencefálico severo, se debe prestar especial atención a la función tiroidea, ya que presentan niveles más bajos de TSH y T3 libre 6
Consideraciones Especiales
- La administración de corticosteroides, frecuentemente utilizados en algunas situaciones de trauma, no parece afectar significativamente los niveles de hormonas tiroideas 4
- La Sociedad de Medicina de Cuidados Críticos (SCCM) y la Sociedad Europea de Medicina de Cuidados Intensivos (ESICM) recomiendan explícitamente contra el uso de corticosteroides en trauma mayor (recomendación condicional, evidencia de baja calidad) 7, 5
- El análisis de 19 ensayos clínicos (n=12.269) no mostró beneficio en mortalidad con el uso de corticosteroides en pacientes traumatizados (RR=1,00, IC 95% 0,89-1,13) 7
Manejo Nutricional y Metabólico
- El enfoque debe centrarse en el soporte nutricional adecuado para mantener la masa proteica periférica y facilitar la recuperación 5
- La nutrición enteral temprana es preferible en pacientes quirúrgicos y traumatizados 5
- El catabolismo proteico posterior al trauma conduce al agotamiento de la masa corporal magra, lo que afecta la recuperación funcional 5
- La magnitud de la respuesta inflamatoria sistémica postoperatoria se corresponde con la cantidad de trauma quirúrgico y se correlaciona con peores resultados 5
Conclusión
Las alteraciones tiroideas en pacientes con respuesta inflamatoria al trauma son comunes y tienen valor pronóstico, pero actualmente no existe evidencia que respalde la administración de hormonas tiroideas como tratamiento. El manejo debe centrarse en el soporte nutricional adecuado y el tratamiento de la causa subyacente del trauma.