Uso de Propofol en Pacientes con Antecedente de Encefalopatía Hipóxico-Isquémica
El propofol debe usarse con extrema precaución en pacientes con antecedente de encefalopatía hipóxico-isquémica debido a sus efectos depresores cardiovasculares y respiratorios, siendo preferibles agentes alternativos como etomidato o ketamina cuando sea posible. 1
Riesgos Específicos del Propofol en Encefalopatía Hipóxico-Isquémica
- El propofol puede causar depresión miocárdica y vasodilatación incluso en pacientes sin signos de hipovolemia, lo que podría empeorar la perfusión cerebral en pacientes con daño hipóxico-isquémico previo 1
- En pacientes con isquemia miocárdica (frecuentemente asociada a encefalopatía hipóxico-isquémica), el propofol debe utilizarse con cautela debido a sus efectos hemodinámicos negativos 1
- El propofol también deprime temporalmente la respiración, lo que podría exacerbar la hipoxia si no se titula cuidadosamente su efecto dependiente de la dosis 1
- Estudios recientes han demostrado que los pacientes con encefalopatía hipóxico-isquémica tienen una respuesta alterada al propofol, siendo incapaces de generar ondas lentas electroencefalográficas durante la anestesia con este fármaco 2
Consideraciones Farmacológicas
- El propofol tiene efectos sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, amnésicos, antieméticos y anticonvulsivantes, pero carece de efectos analgésicos 1
- Su alta solubilidad lipídica permite un rápido cruce de la barrera hematoencefálica, resultando en un inicio rápido de sedación, pero también en una rápida redistribución a tejidos periféricos 1
- La administración prolongada de propofol puede llevar a la saturación de tejidos periféricos y a una recuperación prolongada 1
- En pacientes con encefalopatía hipóxico-isquémica, donde la barrera hematoencefálica puede estar alterada, la farmacocinética del propofol podría ser impredecible 3, 2
Síndrome de Infusión de Propofol (PRIS)
- El PRIS es una complicación rara pero potencialmente fatal caracterizada por acidosis metabólica, hiperlipidemia, hipotensión con requerimientos crecientes de vasopresores y arritmias 1, 4
- También puede manifestarse con lesión renal aguda, hiperpotasemia, rabdomiólisis y disfunción hepática 1, 4
- Aunque tradicionalmente asociado con infusiones prolongadas a dosis altas (>4 mg/kg/h durante >48 horas), se han reportado casos fatales incluso con tasas de infusión más bajas 4, 5
- Los pacientes con encefalopatía hipóxico-isquémica podrían tener mayor riesgo de desarrollar PRIS debido a la disfunción mitocondrial preexistente 6, 5
Alternativas al Propofol
- El etomidato podría ser una opción más segura para la inducción anestésica en estos pacientes, ya que tiene efectos mínimos sobre la regulación cardiovascular 1
- La ketamina, con sus efectos simpáticomiméticos, puede contrarrestar parcialmente los efectos parasimpáticos cardíacos y proporcionar broncodilatación beneficiosa 1
- Las benzodiacepinas pueden ser una alternativa más segura en pacientes con disfunción ventricular izquierda severa, áreas extensas de isquemia o insuficiencia cardíaca aguda 1
- La dexmedetomidina tiene mínima depresión respiratoria y un mecanismo de acción diferente, lo que la hace adecuada para pacientes que requieren sedación a largo plazo 1, 4
Recomendaciones Prácticas
Si es absolutamente necesario usar propofol en pacientes con antecedente de encefalopatía hipóxico-isquémica:
- Titular cuidadosamente la dosis al mínimo efectivo 1
- Monitorizar estrechamente los parámetros hemodinámicos y respiratorios 1
- Limitar la duración de la infusión a menos de 48 horas cuando sea posible 4
- Realizar monitorización diaria de laboratorio, incluyendo triglicéridos séricos, gases arteriales, función renal y hepática 4
- Suspender inmediatamente el propofol ante cualquier sospecha de PRIS 4
Considerar efectos potencialmente neuroprotectores:
- Algunos estudios sugieren que el propofol podría atenuar el daño por isquemia/reperfusión cerebral a través de la inducción de la expresión de hemo oxigenasa-1 7
- Sin embargo, estos efectos neuroprotectores deben sopesarse contra los riesgos cardiovasculares y respiratorios en cada caso individual 7, 6