La neumonía como factor etiológico de tromboembolismo pulmonar
Sí, la neumonía puede ser un factor contribuyente significativo para el desarrollo de tromboembolismo pulmonar (TEP), considerándose un factor de riesgo moderado (OR 2-9) según las guías actuales. 1
Relación fisiopatológica entre neumonía y TEP
- La neumonía está específicamente clasificada como un factor de riesgo moderado para tromboembolismo venoso (TEV) según las guías de la Sociedad Europea de Cardiología de 2020, con un odds ratio entre 2-9 1
- Los procesos infecciosos pulmonares pueden provocar disfunción endotelial, alteraciones en la hemostasia y estados procoagulantes que predisponen al desarrollo de trombosis venosa 2
- La inflamación sistémica asociada a la neumonía provoca elevación de marcadores como proteína C reactiva y fibrinógeno, creando un ambiente protrombótico 2
- Los pacientes con neumonía grave presentan mayor riesgo de trombosis debido a la disfunción endotelial persistente, evidenciada por alteraciones en marcadores como la endotelina-1 (ET-1) y la proteína C 2
Evidencia clínica de la asociación
- Estudios poblacionales han demostrado que los pacientes con neumonía neumocócica tienen un riesgo 1,97 veces mayor (IC 95%: 1,43-2,72) de desarrollar TEP en comparación con controles, incluso después de ajustar por edad, género y comorbilidades 3
- La incidencia de TEP es más alta durante las primeras 4 semanas después de la neumonía, pero permanece elevada desde las 13 semanas hasta 2 años después de la infección aguda 3
- La neumonía puede enmascarar inicialmente un TEP debido a la superposición de síntomas clínicos, especialmente en pacientes con síntomas sistémicos predominantes como fiebre 4
- La neumonía por patógenos específicos como Mycoplasma pneumoniae se ha asociado con TEP, posiblemente relacionado con la generación de anticuerpos antifosfolípidos 5
Características clínicas del TEP con neumonía concomitante
- Los pacientes con TEP y neumonía concomitante presentan con mayor frecuencia fiebre y niveles significativamente más elevados de proteína C reactiva en comparación con aquellos con TEP no provocado 6
- El TEP asociado a neumonía suele presentarse con menor frecuencia como embolia pulmonar central y dilatación ventricular derecha en comparación con el TEP no provocado 6
- Los resultados adversos debidos al propio TEP son menos comunes en pacientes con neumonía coexistente que en aquellos con TEP no provocado 6
- El accidente cerebrovascular es significativamente más común en pacientes con TEP y neumonía concomitante 6
Consideraciones diagnósticas
- Es fundamental considerar el TEP en pacientes con neumonía cuando hay una respuesta terapéutica inicial seguida de un empeoramiento de la condición durante el tratamiento antibiótico 4
- Los síntomas que deben aumentar la sospecha incluyen dolor torácico pleurítico persistente, disnea de esfuerzo y hemoptisis que no mejoran con el tratamiento antibiótico adecuado 4
- Las guías recomiendan utilizar pruebas diagnósticas estándar (angiografía pulmonar por TC, gammagrafía V/Q, ecografía Doppler) para diagnosticar TEV basado en el índice de sospecha clínica 1
- No se recomienda el cribado rutinario de TEV mediante ecografía Doppler de las extremidades inferiores o basado en niveles elevados de dímero D 1
Implicaciones para el manejo
- En pacientes hospitalizados con neumonía grave, especialmente en UCI, se debe considerar la tromboprofilaxis universal debido al mayor riesgo de TEV 1
- La determinación de parámetros como endotelina-1 y proteína C puede ser útil para establecer diferentes trastornos de la coagulación en pacientes con neumonía leve y moderada 2
- Los cambios dinámicos en estos marcadores podrían ser el punto inicial para prescribir o cancelar el tratamiento anticoagulante 2
- La neumonía debe considerarse un factor de riesgo para TEV incluso después de que el paciente se haya recuperado de la infección aguda 3
Consideraciones especiales
- La coexistencia de TEP y neumonía sin otros factores provocadores es poco frecuente en la práctica clínica 6
- Los pacientes con neumonía grave por COVID-19 presentan un riesgo particularmente elevado de TEV, con una incidencia de hasta 27% (IC 95%: 17-37) en algunos estudios 1
- Estos hallazgos son consistentes con las altas tasas de TEV en pacientes con otras neumonías virales graves, como la influenza H1N1, en quienes se observó un riesgo 18-23 veces mayor de TEV en comparación con pacientes control 1