Normalización de la Violencia
La conducta del personal de salud fue provocada por la normalización de la violencia en el entorno obstétrico. 1, 2
Análisis del Caso
El personal de salud utilizó amenazas psicológicas para controlar el comportamiento de Juana María durante el trabajo de parto, culpándola por posibles daños al bebé si continuaba expresando su dolor. Esta conducta refleja varios factores interrelacionados:
Normalización de la Violencia como Factor Principal
La normalización de la violencia en entornos de salud ocurre cuando el personal acepta comportamientos abusivos como parte rutinaria de la práctica clínica, sin reconocer que constituyen violaciones a la dignidad y autonomía del paciente. 1, 2
Los trabajadores de salud reportan que la violencia (tanto perpetrada como experimentada) se ha normalizado hasta el punto de convertirse en un problema de salud pública, con barreras significativas para eliminar estos riesgos debido a la aceptación cultural de tales comportamientos. 1
El 74% del personal de primera línea reporta experimentar agresión verbal frecuentemente, lo que contribuye a la normalización de comportamientos violentos en ambas direcciones (del paciente al personal y viceversa). 2
Por Qué No Son los Otros Factores
Discriminación (opción b): Aunque puede coexistir, el caso no presenta evidencia de trato diferencial basado en características protegidas específicas. La conducta fue dirigida al control del comportamiento durante el parto, no a características inherentes de la paciente. 3
Falta de respeto a la autonomía (opción c): Si bien está presente, es una consecuencia de la normalización de la violencia, no el factor provocador. La autonomía del paciente debe preservarse incluso durante procedimientos restrictivos necesarios. 3
Barreras económicas (opción d): No hay evidencia en el caso de que factores económicos motivaran la conducta del personal.
Mecanismos Subyacentes de la Normalización
La violencia en medicina puede ser necesaria, innecesaria, intencional o no intencional, pero casi siempre permanece no reconocida por quienes la perpetran. 4
El personal de salud enfrenta condiciones de sobrecarga, presión, fatiga y frustración que contribuyen a comportamientos violentos, con falta de herramientas de afrontamiento para prevenir la violencia. 5
La comunicación deficiente entre pacientes y proveedores, junto con brechas en las expectativas, crea un ambiente propicio para la violencia normalizada. 5
Contexto Ético Violado
Los profesionales de salud deben practicar la escucha activa y la autorreflexión para identificar diferencias, asegurando que sus sesgos no nublen su capacidad de proporcionar consejería neutral, hablando con un tono y lenguaje respetuoso y libre de juicios. 3
La autonomía y dignidad del paciente deben preservarse tanto como sea posible, incluso en situaciones de emergencia. 3
El personal nunca debe recurrir a restricciones o medicación por razones punitivas o vengativas, y las amenazas psicológicas constituyen una forma de violencia estructural. 3
Trampa Clínica Crítica
El personal justificó su conducta como "protección del bebé", pero esto representa una manifestación de "arrogancia médica" que contribuye a la violencia en contextos médicos. 4 La expresión vocal del dolor durante el trabajo de parto es una respuesta fisiológica normal y no causa daño fetal directo. El uso de amenazas para silenciar a la paciente constituye violencia psicológica normalizada bajo el pretexto de cuidado clínico.