Antihistamínicos seguros en taquicardia sinusal
Para pacientes con taquicardia sinusal que requieren antihistamínicos, los de segunda generación sin efectos cardiotóxicos son la única opción segura: fexofenadina, loratadina o cetirizina, siendo fexofenadina la más segura por su ausencia total de interacción con canales de potasio cardíacos.
Antihistamínicos seguros en arritmias cardíacas
Los antihistamínicos de segunda generación con perfil cardiovascular seguro son:
Fexofenadina es el antihistamínico más seguro porque no bloquea los canales de potasio IKr responsables de arritmias ventriculares, incluso a dosis superiores a las aprobadas por la FDA 1
Loratadina y cetirizina también son seguros desde el punto de vista cardíaco, sin propensión a causar taquiarritmias ventriculares 1
Estos tres agentes no causan sedación a dosis recomendadas, lo cual es importante porque la sedación podría enmascarar síntomas de descompensación cardíaca 2, 3
Antihistamínicos absolutamente contraindicados
Astemizol y terfenadina fueron retirados del mercado por efectos cardiotóxicos, incluyendo prolongación del intervalo QT, torsades de pointes y taquicardia ventricular polimórfica potencialmente fatal 2, 1
Estos fármacos bloqueaban los canales de potasio IKr, causando prolongación de la despolarización ventricular 1
Manejo prioritario de la taquicardia sinusal subyacente
Antes de prescribir cualquier antihistamínico, es fundamental:
Identificar y tratar la causa subyacente de la taquicardia sinusal, que puede incluir hipovolemia, hipoxemia, fiebre, anemia, dolor, ansiedad, hipertiroidismo, insuficiencia cardíaca o embolia pulmonar 2, 4
Los betabloqueadores son el tratamiento de primera línea para taquicardia sinusal sintomática o inapropiada 2, 4
Los bloqueadores de canales de calcio no dihidropiridínicos (diltiazem o verapamil) son alternativas efectivas cuando los betabloqueadores están contraindicados 2, 4, 5
Nunca intentar normalizar la frecuencia cardíaca en taquicardia compensatoria (por ejemplo, en shock o hipovolemia), ya que el gasto cardíaco depende de la frecuencia elevada y reducirla puede ser perjudicial 4
Recomendación específica por contexto clínico
Para rinitis alérgica con taquicardia sinusal:
Fexofenadina 180 mg una vez al día es la opción más segura, sin efectos sobre la conducción cardíaca ni sedación 3, 1
Loratadina 10 mg una vez al día es una alternativa segura 3, 6, 1
Cetirizina 10 mg una vez al día puede usarse, aunque causa sedación leve en 13.7% de pacientes 3, 7
Trampas comunes a evitar
No usar antihistamínicos de primera generación (difenhidramina, clorfeniramina) en pacientes con taquicardia sinusal, ya que sus efectos anticolinérgicos pueden empeorar la taquicardia 2
Distinguir entre taquicardia sinusal inapropiada y síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS) antes de iniciar control de frecuencia, ya que suprimir la frecuencia sinusal en POTS causa hipotensión ortostática severa 2, 4
Verificar que no haya interacciones medicamentosas con otros fármacos que prolonguen el intervalo QT si el paciente está tomando antiarrítmicos 2