Niveles de Suspensión de Finerenona y Olmesartán
La finerenona debe suspenderse cuando el potasio sérico supera 6.0 mmol/L, y debe reducirse a la mitad cuando alcanza >5.5 mmol/L; el olmesartán debe suspenderse con potasio >5.5 mmol/L según las guías de antagonistas de receptores de mineralocorticoides y bloqueadores del sistema renina-angiotensina. 1, 2
Manejo del Potasio con Finerenona
Umbrales Críticos de Potasio
Potasio >5.5 mmol/L: Reducir la dosis de finerenona a la mitad (por ejemplo, de 20 mg a 10 mg diarios, o de 10 mg diario a 10 mg en días alternos) y monitorear estrechamente la química sanguínea 1, 2
Potasio ≥6.0 mmol/L: Suspender inmediatamente la finerenona y monitorear la química sanguínea de cerca; puede requerirse tratamiento específico para la hiperpotasemia 1, 2
Reinicio del tratamiento: Cuando el potasio regresa a ≤5.0 mmol/L, reiniciar finerenona a 10 mg diarios 2, 3, 4
Protocolo de Monitoreo
Verificar que el potasio sérico sea ≤4.8 mmol/L antes de iniciar finerenona 2, 5
Monitorear el potasio sérico a las 4 semanas después de iniciar el tratamiento, especialmente en pacientes con TFGe <60 mL/min/1.73 m² 2, 6
Continuar el monitoreo regular durante el tratamiento, particularmente después de ajustes de dosis 3, 4
Manejo del Olmesartán y Otros ARBs
Umbrales de Potasio para ARBs
Potasio >5.5 mmol/L: Suspender el olmesartán (o espironolactona/eplerenona si se usa concomitantemente) inmediatamente y monitorear la química sanguínea de cerca 1
Potasio >5.0 mmol/L (espironolactona): Reducir la dosis a la mitad si se usa en combinación con ARBs 1
Los ARBs como el olmesartán tienen un riesgo aumentado de hiperpotasemia, especialmente en pacientes con enfermedad renal crónica o en aquellos que toman suplementos de potasio o fármacos ahorradores de potasio 1, 7
Frecuencia de Monitoreo con Olmesartán
Verificar la función renal y los electrolitos séricos antes de iniciar el tratamiento 1
Monitorear al menos después de la primera semana, primer mes y segundo mes después de iniciar el tratamiento 7
El 37-40% de los pacientes con enfermedad renal crónica moderada pueden presentar hiperpotasemia >5 mmol/L con olmesartán 7
Consideraciones sobre el Nitrógeno Ureico (BUN)
Cambios en la Función Renal con Finerenona
La finerenona causa una disminución inicial en la TFGe de aproximadamente -2.9 mL/min/1.73 m² durante los primeros 3 meses de tratamiento, lo que puede reflejarse en aumentos del BUN 6
Esta disminución inicial es hemodinámica y no representa daño renal verdadero 6
No existen umbrales específicos de BUN para suspender la finerenona en las guías, pero se debe monitorear la función renal en conjunto con la creatinina y la TFGe 6
Umbrales de Creatinina (Más Relevantes que BUN)
Creatinina >220 μmol/L (2.5 mg/dL): Reducir la dosis de espironolactona/eplerenona a la mitad y monitorear estrechamente 1
Creatinina >310 μmol/L (3.5 mg/dL): Suspender inmediatamente el antagonista de receptores de mineralocorticoides 1
TFGe <25 mL/min/1.73 m²: No iniciar finerenona, ya que los ensayos pivotales excluyeron esta población 2, 6
Advertencias Importantes
Contraindicaciones Absolutas
No usar finerenona y olmesartán simultáneamente con un IECA: El uso simultáneo de un IECA, ARB y/o inhibidor de renina es potencialmente dañino 1
No iniciar finerenona si el potasio basal es >4.8 mmol/L 2, 5
No usar finerenona en pacientes con enfermedad renal terminal (TFGe <25 mL/min/1.73 m²) 2, 6
Factores de Riesgo para Hiperpotasemia
Dosis de antagonistas de mineralocorticoides >25 mg diarios 1
Tratamiento concomitante con IECAs/ARBs, amilorida, triamtereno, o suplementos de potasio 1
Edad más joven, sexo femenino, y mayor relación albúmina-creatinina urinaria 4
Estrategias de Reducción de Riesgo
El uso de diuréticos o inhibidores de SGLT2 reduce el riesgo de hiperpotasemia 4, 8
El monitoreo rutinario del potasio y las estrategias de manejo de hiperpotasemia empleadas en los ensayos FIDELIO-DKD y FIGARO-DKD minimizaron el impacto de la hiperpotasemia 3, 4
Solo el 2.3% de los pacientes con finerenona discontinuaron debido a hiperpotasemia en los ensayos clínicos, y no ocurrieron muertes atribuibles a hiperpotasemia 5, 3