Meta de Presión Arterial para Paciente con Aneurisma Aórtico Operado
En pacientes con aneurisma aórtico reparado quirúrgicamente, la meta de presión arterial debe ser presión sistólica <130 mmHg y presión diastólica <80 mmHg, con consideración de control más intensivo hacia <120 mmHg sistólica si se tolera, para reducir eventos cardiovasculares y prevenir complicaciones aórticas residuales. 1, 2
Metas de Presión Arterial Específicas
Para Aneurisma Aórtico Abdominal (AAA) Operado
La meta primaria es PAS <130 mmHg y PAD <80 mmHg para reducir eventos cardiovasculares incluyendo infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y prevenir ruptura de segmentos aórticos residuales. 1, 2
Pacientes seleccionados sin diabetes que no están en proceso de nueva reparación quirúrgica pueden beneficiarse de control intensivo con PAS <120 mmHg, basado en datos del estudio SPRINT que demostró reducción del 25% en eventos cardiovasculares y 27% en mortalidad por todas las causas. 1, 2
Para Aneurisma Aórtico Torácico (TAA) Operado
La meta es PAS ≤130 mmHg y PAD ≤80 mmHg para prevenir disección de la aorta residual y reducir eventos cardiovasculares no aórticos. 1, 2
Control más intensivo con PAS <120 mmHg puede tener beneficio adicional en pacientes seleccionados que toleran esta meta, aunque los datos son limitados. 1
En pacientes con disección aórtica previa (incluso después de reparación), la presión arterial no debe exceder 130 mmHg sistólica, y algunos expertos recomiendan metas aún más estrictas de <120 mmHg o incluso <110 mmHg. 1, 2
Agentes Antihipertensivos Preferidos Post-Operatorio
Betabloqueadores como Primera Línea
Los betabloqueadores son razonables como primera línea para lograr las metas de presión arterial en pacientes con TAA operado, independientemente de la causa y en ausencia de contraindicaciones. 1, 2
Para pacientes con síndrome de Marfan operados, los betabloqueadores están recomendados para reducir la tasa de dilatación aórtica residual, con evidencia de ensayos aleatorizados mostrando atenuación de la expansión durante seguimiento a 10 años. 2
El tratamiento médico debe continuarse después de la cirugía para prevenir complicaciones en la aorta residual. 1
Bloqueadores del Sistema Renina-Angiotensina
Los bloqueadores de los receptores de angiotensina (ARA-II) son razonables como terapia adyuvante a los betabloqueadores para lograr las metas de presión arterial en pacientes con TAA operado, en ausencia de contraindicaciones. 1, 2
Los inhibidores de la ECA o ARA-II pueden considerarse en todos los pacientes con enfermedad aórtica, independientemente de los niveles de presión arterial, en ausencia de contraindicaciones. 2
Terapia Combinada Usualmente Requerida
Se necesitan dos o más medicamentos antihipertensivos para lograr las metas de presión arterial en la mayoría de los pacientes con enfermedad aórtica. 2
Los betabloqueadores deben combinarse con inhibidores de la ECA o ARA-II para control óptimo en la mayoría de los casos. 2
Consideraciones Especiales y Advertencias Críticas
Riesgo Continuo Post-Operatorio
Incluso después de la reparación de la aorta ascendente, los pacientes con aneurisma (especialmente síndrome de Marfan) permanecen en riesgo de disección de la aorta residual, lo que justifica control estricto de presión arterial de por vida. 1
La hipertensión no controlada es un factor de riesgo conocido para ruptura y disección aórtica, por lo que el control agresivo de la presión arterial es esencial incluso en pacientes asintomáticos post-operatorios. 1, 2
Errores Comunes a Evitar
No subestimar la importancia del control de presión arterial después de la cirugía: La aorta residual permanece vulnerable y requiere protección continua mediante control estricto de presión arterial. 1, 2
No descontinuar los betabloqueadores después de la cirugía: El tratamiento médico debe mantenerse indefinidamente para proteger los segmentos aórticos no reparados. 1
No usar monoterapia cuando se requiere terapia combinada: La mayoría de los pacientes necesitarán múltiples agentes para alcanzar las metas de presión arterial, especialmente la combinación de betabloqueadores con bloqueadores del sistema renina-angiotensina. 2
Monitoreo y Seguimiento
La variabilidad alta de la presión arterial es un factor de riesgo independiente para el pronóstico de la disección aórtica, por lo que se debe buscar control consistente, no solo valores promedio adecuados. 1
Se requiere seguimiento de por vida con imágenes de toda la aorta (ecocardiografía, resonancia magnética o tomografía computarizada) para detectar dilatación progresiva de segmentos residuales. 1