¿Se debe suspender la furosemida?
La furosemida debe suspenderse inmediatamente si se desarrolla hiponatremia severa (sodio sérico <125 mmol/L), lesión renal aguda, empeoramiento de la encefalopatía hepática, hipotensión marcada, anuria, o hipocalemia severa (<3 mmol/L). 1
Indicaciones Absolutas para Suspender Furosemida
Deben suspenderse los diuréticos si se presentan las siguientes condiciones:
- Hiponatremia severa: Sodio sérico <125 mmol/L 1
- Lesión renal aguda (LRA): Deterioro agudo de la función renal con oliguria 1
- Encefalopatía hepática progresiva: Especialmente en pacientes cirróticos 1
- Calambres musculares incapacitantes: Que interfieren con la función diaria 1
- Anuria: Ausencia completa de producción de orina 1, 2
- Hipocalemia severa: Potasio sérico <3 mmol/L (suspender específicamente furosemida) 1
- Hipotensión sintomática: Presión arterial sistólica <90 mmHg sin soporte circulatorio 1
- Hipovolemia marcada: Signos de depleción de volumen intravascular 1, 3
Situaciones Clínicas Específicas
Cirrosis Hepática con Ascitis
En pacientes cirróticos, la furosemida debe suspenderse si: 1
- El sodio sérico cae por debajo de 125 mmol/L
- Se desarrolla insuficiencia renal progresiva
- Aparece o empeora la encefalopatía hepática
- La creatinina aumenta >0.3 mg/dL durante la hospitalización (asociado con mortalidad intrahospitalaria casi 3 veces mayor) 2
Consideración importante: En cirrosis, la terapia diurética debe iniciarse en el hospital bajo observación estricta, ya que las alteraciones súbitas del equilibrio hidroelectrolítico pueden precipitar coma hepático 3
Insuficiencia Cardíaca Aguda
La furosemida debe suspenderse en pacientes con insuficiencia cardíaca si: 1
- Presión arterial sistólica <90 mmHg sin soporte inotrópico o vasopresor
- Hiponatremia severa
- Acidosis severa (poco probable respuesta al diurético)
- Desarrollo de hipovolemia con hipotensión
Sepsis
La furosemida no debe usarse en pacientes con sepsis, a menos que exista hipervolemia, hipercalemia y/o acidosis renal, debido al riesgo de inducir o empeorar la hipovolemia y promover trombosis. 2
Monitoreo Crítico Durante la Terapia
Para prevenir la necesidad de suspensión, se requiere monitoreo frecuente: 1
- Electrolitos séricos: Sodio, potasio y creatinina cada 3-7 días durante las primeras semanas
- Peso diario: Pérdida máxima de 0.5 kg/día sin edema periférico, o 1 kg/día con edema 1
- Gasto urinario: Evaluación frecuente, especialmente en las primeras horas 1
- Presión arterial: Cada 15-30 minutos en las primeras 2 horas después de dosis altas 4
- Función renal: Vigilancia de creatinina, especialmente con dosis >60-80 mg/día 2
Errores Comunes a Evitar
Trampa clínica crítica: No suspender la furosemida en pacientes hipotensos esperando que mejore la hemodinámica—esto empeorará la hipoperfusión y puede precipitar shock cardiogénico 1, 4
Antes de iniciar terapia diurética en pacientes con hemorragia gastrointestinal, insuficiencia renal, encefalopatía hepática, hiponatremia o alteraciones del potasio sérico, estas anormalidades deben corregirse primero. 1
Reinicio Cauteloso
Si las condiciones que requirieron suspensión se resuelven:
- Corregir primero las anormalidades electrolíticas y hemodinámicas
- Reiniciar con dosis más bajas bajo monitoreo estrecho
- Realizar evaluaciones clínicas y bioquímicas frecuentes 1
- En cirrosis, considerar paracentesis de gran volumen en lugar de escalar diuréticos si la dosis de furosemida ya alcanzó 160 mg/día 1
La terapia diurética generalmente no se recomienda en pacientes con encefalopatía hepática manifiesta persistente. 1