FFP Transfusion in Asymptomatic Patients Without Bleeding
No debe administrarse plasma fresco congelado (PFC) a un paciente que está completamente bien, sin sangrado activo y sin procedimientos invasivos planeados. Esta práctica no está respaldada por la evidencia y expone al paciente a riesgos innecesarios.
Por Qué No Debe Administrarse PFC
Las guías internacionales más recientes son absolutamente claras sobre este punto:
El Surviving Sepsis Campaign (2016) recomienda explícitamente NO usar plasma fresco congelado para corregir anomalías de laboratorio en ausencia de sangrado o procedimientos invasivos planeados (recomendación débil, evidencia de muy baja calidad) 1
El American Society of Anesthesiologists establece que el PFC está indicado únicamente cuando hay sangrado activo Y coagulopatía documentada (INR >2.0 o TP >1.5 veces lo normal) 2
La British Committee for Standards in Haematology confirma que el PFC solo debe usarse para tratar episodios de sangrado o preparar pacientes para cirugía en situaciones específicas definidas 3
Riesgos Significativos Sin Beneficio
Administrar PFC "profilácticamente" a un paciente asintomático expone a riesgos graves sin ningún beneficio demostrado:
Lesión pulmonar aguda relacionada con transfusión (TRALI): la complicación más seria, siendo el PFC uno de los productos más frecuentemente implicados 2
Sobrecarga circulatoria (TACO) 2
Reacciones alérgicas y anafilaxia 4
Hemólisis por anticuerpos transfundidos contra antígenos de grupos sanguíneos 4
Transmisión de enfermedades infecciosas 2
Incompatibilidad ABO 2
La Evidencia Demuestra Falta de Eficacia
Un estudio crítico de 2015 demostró que:
La transfusión de PFC en pacientes críticos no sangrantes con coagulopatía NO corrige el estado hemostático 5
Aunque el PFC aumenta los niveles de factores de coagulación individuales, NO mejora la generación de trombina ni induce un estado más procoagulante 5
Las pruebas de coagulación estándar son predictores pobres de sangrado en pacientes críticamente enfermos 6
Cuándo SÍ Está Indicado el PFC
El PFC solo debe administrarse en estas situaciones específicas:
Sangrado activo con coagulopatía documentada: TP >1.5 veces normal, INR >2.0, o TTPa >2 veces normal 2, 7
Hemorragia masiva: transfusión de >10 unidades de glóbulos rojos en 24 horas o >6 unidades en 6 horas, usando estrategias de alta proporción (1:1 o 1:2 PFC:GR) 2
Reversión urgente de warfarina con sangrado severo cuando no hay concentrado de complejo protrombínico disponible 7, 3
Coagulación intravascular diseminada aguda con sangrado 2
Deficiencias específicas de factores cuando no hay concentrados específicos disponibles 3, 8
Dosis Terapéutica Cuando Está Indicado
Si el PFC estuviera indicado (que NO es el caso aquí):
Para un adulto de 70 kg, esto equivale a aproximadamente 700-1050 ml o 3-4 unidades 2
Dosis menores a 10 ml/kg probablemente no alcanzarán el umbral del 30% de concentración de factores necesario para hemostasia 2
Errores Comunes a Evitar
NO transfundir PFC solo para "normalizar" valores de laboratorio: esta práctica persiste a pesar de la falta de evidencia y expone a los pacientes a riesgos innecesarios 6
NO usar PFC para reemplazo de volumen: usar cristaloides o coloides en su lugar 3, 8
NO asumir que un INR elevado equivale a riesgo de sangrado: el balance hemostático es complejo y no se captura con pruebas estándar 6
Recomendación Final
Debe cuestionar esta decisión con sus superiores y presentar la evidencia de las guías internacionales. Un paciente "completamente bien" sin sangrado activo, sin procedimientos invasivos planeados, y sin indicaciones específicas documentadas NO debe recibir PFC. Esta práctica contradice directamente las recomendaciones de múltiples sociedades internacionales y expone al paciente a riesgos significativos sin beneficio alguno 1, 2, 6.