Causas de la Espina Bífida
La espina bífida resulta del cierre incompleto del tubo neural durante el desarrollo embrionario (dentro de los primeros 28 días después de la concepción), con una etiología multifactorial que incluye factores genéticos (60-70% del riesgo) y factores ambientales modificables, siendo la deficiencia de ácido fólico el factor de riesgo prevenible más importante. 1, 2
Mecanismo Fisiopatológico Fundamental
La espina bífida ocurre por la falla del cierre del tubo neural lumbosacro durante el desarrollo embrionario, específicamente dentro del primer mes de concepción, antes de que muchas mujeres sepan que están embarazadas. 3
El tejido neural expuesto se degenera in utero, resultando en déficit neurológico que varía según el nivel de la lesión. 1
Factores Genéticos (60-70% del Riesgo)
Los factores genéticos contribuyen aproximadamente al 60-70% de los casos, aunque pocos genes causales específicos han sido identificados hasta la fecha a pesar de la extensa información de modelos animales. 1
Las variantes genéticas raras que interrumpen genes relacionados con el metabolismo del carbono, inflamación, inmunidad innata, regulación del citoesqueleto y regulación transcripcional esencial están significativamente enriquecidas en casos de espina bífida. 4
Más del 95% de los casos ocurren en mujeres sin historia familiar previa de este trastorno, lo que indica herencia no mendeliana con penetrancia incompleta. 3
Factores de Riesgo Maternos No Genéticos
Deficiencia de Ácido Fólico (Factor Más Importante y Prevenible)
La ingesta reducida de folato materno es el factor de riesgo ambiental más significativo y modificable, con evidencia de ensayos clínicos controlados que demuestran que la suplementación periconcepcional con ácido fólico reduce la incidencia de defectos del tubo neural en 40-100%. 3
Los folatos dietéticos naturales tienen aproximadamente la mitad de la biodisponibilidad del ácido fólico sintético. 3
Medicamentos Anticonvulsivantes
- La terapia anticonvulsivante materna representa un factor de riesgo establecido para espina bífida. 1
Condiciones Metabólicas Maternas
La diabetes mellitus materna aumenta el riesgo de espina bífida. 1
La obesidad materna está asociada con mayor riesgo de defectos del tubo neural. 1
Interacciones Gen-Ambiente
Se han observado interacciones significativas entre variantes genéticas en enzimas de biotransformación (ABCC2, CYP1A1, CYP1A2, CYP2B6, CYP2C19, CYP2D6, NAT2, SLC01B1, SLC01B3) y la exposición a contaminación del aire durante el embarazo temprano (NO, NO₂, PM10, PM2.5). 5
Algunos individuos, basándose en su trasfondo genético, pueden ser más susceptibles a los efectos adversos de la contaminación ambiental. 5
Vías Biológicas Críticas Afectadas
Las vías enriquecidas en genes con variantes disruptivas incluyen: metabolismo del carbono, inflamación, inmunidad innata, regulación del citoesqueleto y regulación transcripcional esencial para el desarrollo embrionario. 4
El enriquecimiento robusto de variantes en secuencias reguladoras conservadas de factores de transcripción críticos para el desarrollo embrionario también contribuye al riesgo. 4
Prevención Basada en la Etiología
Todas las mujeres en edad reproductiva capaces de quedar embarazadas deben consumir 400 μg (0.4 mg) de ácido fólico diariamente para reducir el riesgo de embarazo afectado por espina bífida, ya sea como suplemento, en multivitamínico o de alimentos fortificados. 3, 6
La suplementación debe iniciarse al menos 1 mes antes de la concepción y continuar durante el primer trimestre, dado que el cierre del tubo neural ocurre dentro de los 28 días posteriores a la concepción. 3, 6
Las mujeres con historia previa de embarazo afectado por defecto del tubo neural requieren dosis más altas y deben consultar a su médico para asesoramiento específico. 3, 6