Protocolo de Radiofrecuencia Térmica para Nucleolisis Intradiscal
Recomendación Principal
La radiofrecuencia térmica intradiscal NO debe utilizarse de forma rutinaria para el dolor lumbar discogénico crónico, ya que la evidencia de mayor calidad demuestra falta de eficacia y las guías más recientes recomiendan fuertemente en contra de su uso. 1
Análisis de la Evidencia Actual
Guías Clínicas de Mayor Calidad (2025)
El BMJ (2025) emite una recomendación fuerte EN CONTRA de las técnicas ablativas intradiscales para dolor lumbar axial crónico, incluyendo procedimientos térmicos intradiscales como IDET (annuloplastia discal intervertebral) y técnicas relacionadas de nucleolisis térmica. 1
Esta guía del BMJ representa la evidencia más reciente y de mayor calidad disponible, superando recomendaciones previas de otras sociedades. 1
Evidencia Histórica Contradictoria
La American Society of Anesthesiologists (2010) sugirió que IDET podría considerarse únicamente para pacientes jóvenes y activos con enfermedad degenerativa discal de un solo nivel con altura discal bien mantenida, pero esta recomendación está desactualizada y ha sido superada por evidencia más reciente. 1
Los estudios observacionales antiguos reportaron mejorías en escalas de dolor por períodos de 6-12 meses, pero también documentaron complicaciones graves incluyendo síndrome de cauda equina, osteonecrosis vertebral y hernia discal. 1
Estudios de Investigación Contradictorios
Un ensayo controlado aleatorizado (2001) demostró que la termocoagulación intradiscal por radiofrecuencia (90 segundos a 70°C) NO fue efectiva para reducir el dolor lumbar discogénico crónico, sin diferencias significativas entre el grupo tratado y el control. 2
Un estudio prospectivo (2013) sobre radiofrecuencia pulsada intradiscal mostró mejoría del dolor en 82.6% de pacientes a 12 meses, pero utilizó una técnica diferente (pulsada vs. térmica continua) y careció de grupo control. 3
Un estudio retrospectivo (2024) comparó nucleoplastia percutánea con IDET, mostrando mejores resultados con nucleoplastia (68.5% vs 47.2% de éxito), pero la calidad metodológica es inferior a los ensayos controlados. 4
Protocolo Técnico Histórico (Solo con Fines Informativos)
Parámetros Técnicos Reportados en Literatura
Si a pesar de las recomendaciones actuales se considerara el procedimiento, los parámetros históricos incluyen:
- Temperatura: 67-70°C para radiofrecuencia térmica convencional 1, 2
- Duración: 90 segundos por lesión 2
- Equipo: Electrodo bipolar intradiscal con punta activa de 20mm 3, 5
- Guía: Fluoroscopia obligatoria para colocación precisa del electrodo 5
- Objetivo: Núcleo pulposo central, evitando el anillo fibroso y las placas terminales 5
Criterios de Selección Históricos (Ya No Recomendados)
- Pacientes jóvenes y activos (edad promedio 35 años en estudios) 3
- Enfermedad degenerativa discal de un solo nivel 1
- Altura discal bien mantenida en imágenes 1
- Discografía provocativa positiva con concordancia del dolor 3, 4
- Falla de al menos 6 meses de tratamiento conservador óptimo 3
Advertencias Críticas
La American Society of Anesthesiologists enfatiza que otras modalidades de tratamiento deben intentarse ANTES de considerar técnicas ablativas, y esta recomendación aplica especialmente a procedimientos intradiscales. 1
Las complicaciones reportadas incluyen síndrome de cauda equina, osteonecrosis vertebral y hernia discal, lo cual representa riesgos significativos de morbilidad. 1
La evidencia para procedimientos térmicos intradiscales distintos a IDET es insuficiente (Categoría D), y aún para IDET la evidencia más reciente recomienda en contra. 1
Alternativas Recomendadas
Manejo conservador multimodal incluyendo fisioterapia, ejercicio terapéutico, medicamentos analgésicos y antiinflamatorios debe ser la primera línea durante al menos 6 meses. 1, 3
Para dolor facetario lumbar confirmado, la radiofrecuencia convencional (80°C) de las ramas mediales de los nervios facetarios SÍ está recomendada, pero esto es diferente a la nucleolisis intradiscal. 1, 6
Inyecciones epidurales de esteroides NO están recomendadas según la guía del BMJ 2025 para dolor axial o radicular crónico. 1