From the Guidelines
La restricción de fluidos no es necesaria en el tratamiento de la mayoría de los pacientes con cirrosis y ascites, a menos que se presente una hiponatremia severa con un umbral razonable de 120-125 mmol/L. En pacientes con cirrosis, la evaluación de la función renal y la excreción de sodio es crucial para determinar el tratamiento adecuado. La medición de la excreción de sodio en orina de 24 horas es más informativa que las muestras aleatorias, aunque puede ser incómoda para los pacientes 1. Un enfoque alternativo es utilizar la relación entre el sodio y el potasio en una muestra de orina aleatoria, que puede correlacionar con la excreción de sodio en 24 horas con una precisión del 90% 1. La terapia diurética usual consiste en dosis únicas matutinas de espironolactona y furosemida, comenzando con 100 mg de la primera y 40 mg de la segunda 1. Es importante tener en cuenta que la hiponatremia crónica en pacientes con cirrosis y ascites rara vez es morbida, a menos que se corrija rápidamente, y que los intentos de corregirla con salina hipertónica pueden llevar a más complicaciones que la hiponatremia en sí misma 1. Por lo tanto, el enfoque de tratamiento debe priorizar la evaluación cuidadosa de la función renal y la excreción de sodio, junto con la selección adecuada de diuréticos y la consideración de la restricción de fluidos solo en casos de hiponatremia severa. Algunos pacientes pueden requerir terapia con aquareticos, como conivaptan o tolvaptan, aunque su uso debe ser cauteloso y su eficacia y seguridad en pacientes con cirrosis aún requieren más investigación 1. En resumen, el manejo de la ascites en pacientes con cirrosis debe ser individualizado y basado en una evaluación cuidadosa de la función renal, la excreción de sodio y la presencia de hiponatremia severa.
From the Research
Fena en pacientes con cirrosis
- La fena, o función renal, es un aspecto crucial en el manejo de pacientes con cirrosis, ya que la enfermedad hepática puede afectar la función renal y viceversa.
- Según el estudio 2, la respuesta al tratamiento con spironolactona sola o en combinación con furosemida es similar en pacientes con cirrosis no azotémica y ascites moderado.
- Sin embargo, el estudio 3 sugiere que la spironolactona es más efectiva que la furosemida en pacientes con cirrosis no azotémica y ascites, ya que 18 de 19 pacientes respondieron a la spironolactona, mientras que solo 11 de 21 pacientes respondieron a la furosemida.
- La furosemida se utiliza comúnmente en combinación con la spironolactona para tratar la ascites en pacientes con cirrosis, como se menciona en el estudio 4, que evalúa la efectividad de la administración de albúmina y furosemida en pacientes con síndrome hepatorenal.
- El estudio 5 proporciona una actualización reciente sobre el manejo del síndrome hepatorenal en pacientes con cirrosis, destacando la importancia de la evaluación y el tratamiento oportunos para mejorar los resultados.
- En cuanto a la fena específicamente, el estudio 6 evalúa la eficacia del tolvaptán, un aquaretico, en el tratamiento de la ascites refractaria en pacientes con cirrosis, y encuentra que el 89,7% de los pacientes mostraron mejorías en su ascites después del tratamiento con tolvaptán.