From the Guidelines
La administración de acetazolamida en la insuficiencia cardíaca descompensada puede ser beneficiosa, especialmente cuando hay resistencia a los diuréticos de asa, siempre y cuando se utilice con precaución y se monitoree estrechamente la función renal y el equilibrio ácido-base. La dosis típica es de 250-500 mg por vía oral o intravenosa una o dos veces al día, generalmente como terapia complementaria a los diuréticos tradicionales 1. La acetazolamida actúa como un inhibidor de la anhidrasa carbónica en el túbulo proximal renal, bloqueando la reabsorción de bicarbonato y sodio, lo que aumenta la diuresis y puede corregir la alcalosis metabólica frecuentemente presente en estos pacientes.
Algunos puntos importantes a considerar son:
- La monitorización regular de los síntomas, la producción de orina, la función renal y los electrolitos durante el uso de diuréticos intravenosos es crucial 1.
- La dosis inicial de furosemida intravenosa debe ser de 20-40 mg (o equivalente) en pacientes con insuficiencia cardíaca aguda o crónica descompensada que no reciben diuréticos orales, y al menos equivalente a la dosis oral en aquellos que ya están recibiendo terapia diurética crónica 1.
- La combinación de un diurético de asa con un diurético tiazídico o espironolactona puede ser considerada en pacientes con resistencia a los diuréticos de asa 1.
- Es importante tener en cuenta que los agentes inotrópicos no deben ser utilizados a menos que el paciente esté hipotensivo o hipoperfundido, debido a preocupaciones de seguridad 1.
En resumen, la acetazolamida puede ser una opción terapéutica útil en la insuficiencia cardíaca descompensada, siempre y cuando se utilice con precaución y se monitoree estrechamente la función renal y el equilibrio ácido-base, y se considere como parte de un enfoque terapéutico más amplio que incluya la monitorización de los síntomas, la producción de orina, la función renal y los electrolitos, así como la consideración de otras opciones terapéuticas como la combinación de diuréticos y la utilización de agentes inotrópicos solo cuando sea necesario 1.
From the Research
Implicaciones de la administración de azosemida en la falla cardiaca descompensada
- La azosemida es un diurético que se utiliza en el tratamiento de la falla cardiaca descompensada, y su efectividad en comparación con otros diuréticos ha sido objeto de estudio 2.
- Un estudio publicado en 2021 encontró que la azosemida causó una reducción significativa en el nivel de péptido natriurético cerebral (BNP) en pacientes con falla cardiaca, lo que sugiere su posible beneficio en el tratamiento de esta condición 2.
- Otro estudio publicado en 2017 encontró que la azosemida mejoró la actividad nerviosa simpática cardíaca (CSNA) en pacientes con falla cardiaca crónica en comparación con la furosemida, y también se asoció con una tasa de muerte cardíaca más baja 3.
- Sin embargo, no se encontraron estudios que evaluaran específicamente la administración de azosemida en la falla cardiaca descompensada, por lo que es necesario considerar los resultados de estudios que evalúan la efectividad de diuréticos en general en esta condición 4, 5, 6.
Efectividad de los diuréticos en la falla cardiaca descompensada
- Un estudio publicado en 2011 encontró que no hubo diferencias significativas en la evaluación global de los síntomas de los pacientes ni en el cambio en el nivel de creatinina en sangre cuando se administraron diuréticos por bolus en comparación con infusión continua 4.
- Otro estudio publicado en 2024 encontró que la administración temprana y agresiva de un diurético de asa se asoció con una resolución más rápida de los síntomas, una estancia hospitalaria más corta y una posible reducción de la mortalidad 5.
- Un estudio publicado en 2018 encontró que la disfunción renal es un predictor fuerte de resultados adversos en la falla cardiaca descompensada, y que el uso de diuréticos debe ser cuidadoso en estos pacientes para evitar el empeoramiento de la función renal 6.